Erika P. Bucio y Yanireth Israde
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La Feria Internacional del Libro de Guadalajara, meca librera de los hispanohablantes, fue reconocida ayer con el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades, una distinción que celebran sus protagonistas.
“Soy veterano de ella, llegué por primera vez cuando el Premio Juan Rulfo –que desgraciadamente dejó de llamarse así– le fue concedido a Nicanor Parra, temprano, en los 90, y desde entonces muy pocas veces he dejado de llegar, porque es una feria que se debe al tesón, a la insistencia, que se impone a las dificultades, que se ha vuelto una marca mundial de México”, dijo ayer el escritor nicaragüense Sergio Ramírez.
Lo mismo que Elena Poniatowska: “Es una maravilla (este galardón) para México. Se reconoce la gran cultura del País a través de los libros”, celebró la ganadora del Premio Cervantes, al igual que Ramírez.