Aun en tiempo de pandemia el Día del Amor y la Amistad no pasará desapercibido para muchos, de ahí que la oferta de productos y servicios propios para estos días se publicitan por todos lados, aunque comerciantes, hoteleros y restauranteros están conscientes que la demanda no será como ocurrió por tradición en el pasado, pues todavía en el 2020 fue una fecha especial, ahora impera sólo la esperanza de recuperar lo perdido.
En un recorrido por varios negocios establecidos y en la vía pública, fue posible conocer el precio de algunos de los regalos más comunes en esta fecha y en general, todos han tenido un aumento, pues un ramillete de flores sencillo que el año pasado tenía un costo de 100 pesos, ahora es posible encontrarlo en 120 pesos, aunque hay otros de mayor precio según el arreglo y el tipo de flores, más costosos los hay entre 550 y hasta lo que el cliente esté dispuesto a pagar.
Un globo metálico decorado e inflado con helio que costaba hasta el año pasado 80 pesos, ahora está entre 110 y 120 pesos, una caja de chocolates desde los 50 pesos por muy sencilla, hasta los 350 o más, un peluche de corazón o de oso entre 210 y 250 pesos. Los pasteles para seis personas entre 200 y 360 pesos, en tanto que una comida para dos personas puede pasar de los 290 pesos hasta los 670 pesos aproximadamente, sin considerar el consumo de bebidas preparadas que se acostumbran.
Una realidad es que en la actualidad son menos los puestos callejeros que en otras ocasiones previo al 14 de febrero ya están ofreciendo regalos y la envoltura especial, y esto se debe a que este tipo de festejos no es ya prioritario para la mayoría de la gente.
“Este 14 de febrero no debemos sentirnos derrotados por no tener dinero suficiente para celebrar de manera tradicional el Día del Amor y la Amistad, pues sabemos que nuestra economía está minada, pero nuestros corazones no”, expresó Manuel Acevedo, vendedor de arreglos florales.
Por lo pronto, la oportunidad para el sector comercio, de restaurantes y hoteles, pero también de parte de sus clientes, está en demostrar que acatando los protocolos sanitarios se puede retornar a las actividades, no como antes de la pandemia, pero sí, ante la nueva normalidad, es una fecha para mostrar qué tanto se ha aprendido, para no volver a otro confinamiento o restricciones de movilidad y horarios.