Por: José Carlos Romo Romo

Estimado lector, un recurso natural de extraordinaria necesidad es, sin duda, el agua. Es uno de los elementos de la naturaleza más importantes para la vida humana. Es un recurso estratégico para el desarrollo social y económico de cualquier país. Sin embargo, es un recurso que hoy se encuentra amenazado por la urbanización descontrolada, el acelerado desarrollo industrial, la deforestación y la conversión de ecosistemas para usos diversos, entre otros factores.

Hoy en día, es evidente la exigencia de contar con políticas públicas que atiendan, con inmediatez y eficacia, el problema de la escasez en el suministro del agua, del cual sufre una parte importante de la población. En ellas deben estar involucrados necesariamente los tres órdenes de gobierno, porque, si bien es cierto que constitucionalmente es al Municipio a quien le compete la prestación de este servicio público básico, el Gobierno Federal y los Estados son quienes cuentan con los recursos económicos para invertir en las obras hidráulicas que se ocupan para garantizar la dotación de este vital líquido.

La crisis del agua en México puede alcanzar niveles críticos al concluir el primer cuarto del siglo XXI, si el manejo del agua no experimenta un cambio radical en el país. Sin ese cambio, en unos cuantos años, México verá frenado su desarrollo por falta del recurso en varias ciudades y poblaciones, así como la insuficiencia agroproductiva, el colapso de varios ecosistemas y el agravamiento de los problemas de salud pública entre la población.

El agua en México es relativamente escasa. Le comparto algunos datos relevantes sobre el tema: El Instituto Mexicano de Tecnología del Agua refiere que la disponibilidad de agua, en nuestro país, es de 4,841 metros cúbicos por habitante, contra 8,576 metros cúbicos por habitante en Europa. La disponibilidad media de agua per cápita, en el año 1950, era de 18.035 metros cúbicos por año. Este volumen, en el año 2008, se redujo en 4.288 metros cúbicos por año. El volumen de agua perdido por fugas representa alrededor del 40% del volumen suministrado. Más del 50% del agua del subsuelo está sobrexplotada, principalmente por uso agrícola.

En México, de acuerdo con datos del INEGI, la tarifa para usos no agropecuarios más baja es de once centavos de peso por metro cúbico, en los Estados de Campeche y Oaxaca, mientras que la más alta se da en Baja California, a siete pesos con noventa y cinco centavos por metro cúbico. El sector industrial paga, por concepto de agua, 250% más que el residencial, por ser el único al que se le puede cobrar fácilmente. La tarifa por metro cúbico llega a ser hasta siete veces superior para la industria con relación a los otros sectores.

Por otro lado, en el Estado de Aguascalientes, se extraen 465.6 millones de metros cúbicos de agua al año, pero como la recarga es apenas de 310 millones de metros cúbicos anuales, resulta que la sobreexplotación es de 155.6 millones de metros cúbicos de agua por cada año que concluye. De ese tamaño es el problema que tenemos a nivel local.

Por consiguiente, resulta prioritario hacer cambios importantes en la forma en la que se capta, distribuye y consume el agua en nuestro país. Por ejemplo, es necesario fomentar las estructuras de captación de aguas pluviales en la planeación urbana de las zonas metropolitanas y en la construcción de las nuevas edificaciones inteligentes y sustentables, así como impulsar la modernización de los métodos de irrigación en el campo, dado el alto volumen de agua que utiliza la agricultura, a través de la construcción de una nueva infraestructura que permita ampliar la superficie de almacenamiento, distribución y riego.

Otros planteamientos serían: Evitar la sobreexplotación de los acuíferos a partir de una administración eficiente de las cuencas hidrológicas, mejorar las redes de distribución y abasto para que el agua llegue a todos por igual sin importar el lugar ni el nivel socioeconómico, establecer las medidas necesarias para prevenir la contaminación del agua, impulsar el tratamiento de las aguas residuales y evitar el uso irresponsable del recurso hídrico.

Como es costumbre, agradezco el favor de su lectura y atención. Lo espero, una vez más, el próximo sábado.

Correo electrónico: carlosromo38@hotmail.com

Twitter: @josecarlos_romo

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