Saúl Alejandro Flores

Deseo a todo el personal de El Heraldo, Direcivos, Administrativos y operativos que hacen posible este diario, así como a mis lectores mis mejores deseos para esta Navidad reciban plenitud en bendiciones.

Estimados lectores dado las fechas me gustaría hablarles o compartirles aspectos positivos y gratos, sin embargo, no me será posible como en otras ocasiones; es altamente preocupante lo que acontece en el ámbito nacional y algunos aspectos en lo local.
Varios de ustedes sabrán que a diario el Gobierno Federal ofrece motivos para el sobresalto dado la irresponsabilidad y embuste con que se manejan, así como algunos grupos empoderados que en su extravío con intelectualidades bizarras, (esto lo digo por la alta deficiencia en la metodología que los lleva a incurrir en insensateces, caso CIDE, Conacyt, desapariciones de fideicomisos, voces deshonestas e insensatas como el senador Gutiérrez Castorena, que con mayúsculas publicó el atropello a los fideicomisos, ahora presente en la mesa de negociaciones del CIDE, cuando es un burócrata que no superó su visión sindical y ahora con poder se vuelven abyectos oportunistas.
Pero estimado lector ese es el perfil que predomina, no sólo en el Gobierno Federal, sino en lo local y en el futuro inmediato será la constante. Pasemos al tema hídrico, hace un par de semanas un viejo amigo el Ing. Roberto Olivares me hizo llegar vía WhatsApp la intención de la 4T de desaparecer el IMTA Instituto Mexicano de Tecnología del Agua, así como el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, entre los comentarios y reflexiones que por esa vía hicimos me respondió: “oscuro panorama”, a lo que le respondí: “sin panorama, ausencia de panorama”, creo que es más trágico. Igual los intercambios que hicimos por la publicación en Facebook con otro gran amigo al que admiro y estimo, Ricardo Sandoval Minero, el golpe letal al conocimiento hídrico y al combate al cambio climático será brutal.
Otro gran amigo el Dr. Juan Huerta Tolis desde Miami, Florida, la visión que se tiene más allá de las fronteras mexicanas es pesimista, en pocas palabras Juan Huerta me dice, que la “pérdida del conocimiento será invaluable y rehacer la base del conocimiento imposible”.
Por mi parte, debo decirles que esa anunciada descentralización de la que se habló también generará caos, es incongruente con las disciplinas administrativas y si hay alguien en ese grupo que se precie de saber derecho constitucional y administrativo, simplemente está reprobado. Y en sentido común también.
En este rosario de daños uno de ellos, es en el sentido de absorber a Institutos autónomos para volver empleados del gobierno a investigadores, profesores, etc., así como en el ámbito del cambio climático, o en el tema que es propio del IMTA con el agua, o el CIDE. La desventaja de ser empleados de gobierno, es que llega una administración y adiós, el conocimiento nunca madurará y esa es la constante en todas las dependencias gubernamentales, pero además si se levanta la voz o discrepa con el jefe o la voz oficial o la ideología del momento quien discrepa será despedido o callado.
Ya se ha visto en Conacyt o lo que se intenta en el CIDE, hacer investigación basada en el oficialismo y la lambisconería, véase en todos los personajes que perdieron la vergüenza hasta el grado de decir que el titular del Ejecutivo Federal es un “científico”. La característica sobresaliente en cada miembro es la abyección y eso es herir de muerte al conocimiento. El conocimiento comienza a degradarse cuando la visión del pensamiento mágico religioso comienza a absorberlo, lo mismo las ideologías. El conocimiento es lo que más nos acerca a la visión real que nos ofrece la naturaleza, pero el pensamiento mágico religioso y las ideologías, se vuelven en intérpretes de pensamiento único y con ello el conocimiento se retrae y corre el riesgo de morir.
Pretender bajo una visión de orate explicando que el “neoliberalismo”, que si los “iluminatis”, “Sión”, “extraterrestres”, que si las civilizaciones precolombinas eran “casi aliens, con alta tecnología”, es el colmo, es la ausencia del empleo de la racionalidad. La errática conceptualización de denominar “descentralización” al enviar a Conagua a Veracruz, es un capricho con olor a desmembrar las instituciones, en donde sólo predomine un patriarca cuya mayor tarea es el “pensamiento mágico religioso”.
El panorama del agua no es “negro” es una ausencia de panorama, lo cual es más trágico y letal, el futuro del recurso agua será vivir en ausencia de agua, y con la visión de directivos en Conagua es “balcanizar” la gestión, es decir, destruir. Aguascalientes, tampoco tiene un panorama alentador para los próximos seis años, si el actual fue el sexenio perdido del agua, el que viene será el sexenio ausente del agua. Ojalá estimado lector, exista un golpe de timón con miras de que en México y Aguascalientes el agua nos alcance.

Comentarios: saalflo@yahoo.com