Interpretación de los datos de lluvia.

Saúl Alejandro Flores

Amables lectores, como di inicio la semana pasada con esta serie temática que pretende dar a ustedes una noción más clara de los diversos conceptos que existen en lo que debería ser una cultura hídrica, ahora me enfoco a la hidráulica y a un apartado que es la hidrografía, la semana pasada abordé las características que se presentan en las precipitaciones pluviales, ahora mi intención es exponer las características de cómo se mide y explicar los pormenores de lo que se le denomina datos de lluvia, como parte de esa serie temática encaminada a exponer cómo viene el agua y cómo se comporta en la tierra, e igualmente sobre cómo se pierde, entonces pasemos a su explicación.

Para realizar una adecuada interpretación de los registros de precipitación se deben tener en cuenta la lámina, la intensidad y la duración de la lluvia, con las cuales se construyen diagramas como el hietograma que considera la distribución en el tiempo, o gráficos como la curva de masa de lluvia, útiles en el diseño hidrológico.

Se entiende por lámina el total de lluvia caída en determinado tiempo, puede ser una hora, 24, un mes, 1 año, etc. En un punto (lluvia puntual) o sobre un área (lámina media), se expresa en milímetros (mm.), así 1 mm. de lámina sobre un área de 1 hectárea equivale a un volumen de agua de 10 metros cúbicos.

Se define duración como el periodo de tiempo durante el cual llueve, ésta tiene importantes implicaciones en un diseño hidrológico, se entiende por intensidad, la tasa de precipitación/calidad en un intervalo de tiempo, expresada generalmente en milímetros por hora. Es un valor importante en el diseño hidrológico, por ejemplo, una lluvia de intensidad de 60mm. por día tiene efectos y consecuencias muy diferentes a una de 60mm. por hora. La lluvia en función de su intensidad, puede ser identificada como: suave (valores hasta 33 mm/h moderada mayor de 3 y hasta 10 mm/h, y fuerte mayor de 10mm/h.

La precipitación media es la lámina media caída sobre un área dada. Es común en mediciones puntuales asignar a cada punto un área de influencia donde se asume que llueve un valor igual al medido.

Pero antes de avanzar considero relevante detenerme a explicarles esa palabra que aparece párrafos anteriores y es el histograma que es un gráfico de lámina o intensidad de lluvia en función del tiempo que generalmente se aplica, en diseño hidrológico, a tormentas individuales. La curva de la masa de lluvia es un gráfico de una lámina de lluvia acumulada durante determinado tiempo.

Ahora pasemos a lo que denomina la “Estimación de la distribución espacial de las precipitaciones”. La precipitación media en una zona o en una cuenca es motivo de considerable interés en el diseño hidrológico y su correcta evaluación es muy importante en la modelación de los procesos de lluvia y escorrentía, tanto en modelos de pronóstico como en diseño.

Según sean las necesidades del estudio puede usarse el valor de la precipitación media anual, mensual, diaria o de una tormenta distribuida sobre un área. En el caso de las tormentas individuales y con el uso hoy generalizado de modelos matemáticos de lluvia caudal, es frecuente usar el método de asignar un peso a cada estación con la metodología entre ellas la denominada “polígonos de Thiessen”.

Ya vimos cómo cae o se precipita el agua, el cómo se mide la misma, ahora pasemos a otra fase de ese proceso hidrológico, que es cómo se comporta en el suelo desde su primer contacto, a este proceso se le denominará “Agua en el suelo”. Desde el punto de vista de la hidrología de superficie y el diseño hidrológico, el agua en el suelo es importante tanto por su almacenamiento en perfiles que inciden en la formación del flujo base (flujo superficial y profundo), como por el campo de velocidades generadas por su movimiento en medios porosos (el suelo en condiciones saturadas o no saturadas).

Cuando el agua tiene contacto con la tierra o el suelo, su primer comportamiento será buscar un espacio en el que se almacena, a este se le denomina: “Almacenamiento del agua en perfil del suelo”. En este rubro existen fundamentalmente tres formas dominantes del almacenamiento del agua en el perfil del suelo; humedad higroscópica; humedad de tensión capilar y agua gravitacional o libre. Pasemos entonces a esos conceptos.

La humedad higroscópica es aquella fuertemente retenida por las partículas del suelo y que no se puede remover sino sometiendo el suelo a altas temperaturas. Esta humedad no es aprovechable por la vegetación. Sólo en climas muy secos y calurosos, pequeñas cantidades pueden ser removidas cerca de la superficie.

La humedad de tensión capilar, es el volumen adicional de agua retenido alrededor de las partículas del suelo, que en agricultura se llama humedad disponible, por ser el agua que puede ser extraída del suelo por evapotranspiración.

El agua gravitacional o libre, es aquella agua que llena los poros del suelo. Esta agua se mueve por efecto de la gravedad y es la que se trasfiere a niveles inferiores para suplir las deficiencias de agua capilar de horizontes del suelo más bajos. El volumen de agua libre que puede retenerse temporalmente en un suelo es variable y depende de la textura, la estructura, la profundidad o el espesor de los perfiles.

Mis queridos lectores el espacio disponible obliga a continuar con otros capítulos a este tema, mismos que abordaré sobre el comportamiento del agua en el suelo en la próxima semana, recuerden que estos son conceptos que deseo sean de utilidad y que contribuyan para que en México y Aguascalientes, el agua nos alcance.

Comentarios: saalflo@yahoo.com

Nota. A los directivos de este diario, así como a los trabajadores que hacen posible que este diario se edite y distribuya, así como a cada uno de los lectores que cada viernes me acompañan, a todos ustedes, les deseo un ¡Feliz Año Nuevo!

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