Mañana es un gran día para México, el día de las elecciones, las elecciones más importantes en la historia de nuestro país. Donde, en sistemas democráticos como el nuestro, se tiene la oportunidad de elegir a dos de los tres poderes que sostienen el sistema político y de gobierno de nuestra república democrática.
Para las nuevas generaciones, que toda la vida han crecido en la etapa democrática que gozamos, parecería que es algo normal y hasta podrían llegar a minimizarlo. Pero la realidad es que, para llegar a las condiciones actuales, costó el sacrificio, lucha y hasta vidas de cientos de mexicanos. Luchas por la democracia, que las podemos remontar desde la de los médicos en la década de los 50, la de los petroleros, maestros, electricistas y principalmente ferrocarrileros a finales de dicha década, diez años después en 1968 y 1971 la lucha de los estudiantes, la guerra sucia de todos los años 70 y las olas por la democracia regionales como en San Luis, Chihuahua, Michoacán y Tabasco, que desembocó en el Frente Democrático Nacional en 1988, además de la creación de un órgano electoral autónomo y después profesional como lo fue el IFE, ahora INE.
Es por ello por lo que tenemos que valorar la importancia del ejercicio ciudadano de mañana. En muchas de mis colaboraciones de radio y televisión termino con la frase “lo invito a que, de todos los días y de todas las formas, ejerza su ciudadanía.” pero ¿qué implica ejercer la ciudadanía? El ejercicio de la ciudadanía trata de empoderar al individuo como sujeto moral, como sujeto ético, al sujeto de derechos y al sujeto ciudadano de subjetividades interdependientes, que requiere toda sociedad para su desarrollo.
El empoderamiento del ciudadano involucra todos los aspectos de la vida del ser humano. Este empoderamiento resulta del saber, de un saber que se reflexiona, se transforma, se apropia, se completa y hasta se supera para finalmente ser un ciudadano al servicio de todos y que se complementa con todos. Un sujeto que usa el poder de intervenir y transformar la realidad, respetando las leyes de tránsito y vialidad, de convivencia social, el respeto al derecho ajeno, y también ejerciendo el derecho y obligación de votar.
Por lo que el día de mañana salga y ejerza su ciudadanía.