En los últimos días, el municipio de Aguascalientes ha aplicado la fuerza pública en dos ocasiones al haber renuencia de comerciantes y restaurantes a cerrar sus establecimientos, tal y como lo establece la normatividad vigente de restringir la movilidad social y así contrarrestar los contagios humanos por el coronavirus, informó el secretario del Ayuntamiento, Jaime Beltrán Martínez.
Para prevenir resistencias de los establecimientos en giros no esenciales, el operativo incluye a 110 verificadores de la Secretaría de Finanzas y de la Direccion de Reglamentos para solicitar el cierre de aquellos negocios que todavía se encuentren abiertos, ya que las licencias municipales se emiten por esas dos instancias.
Indicó que este operativo se ha estado aplicando en la zona Centro de la capital para que acaten las medidas, porque eran los más renuentes en comparación del buen comportamiento que han mostrado los tianguistas y los mercados municipales, quienes han estado colaborando con esta medida porque los únicos que pueden instalarse son aquellos que venden productos perecederos y comida para llevar.
Todos los demás giros como ropa, refacciones y una diversidad de productos no esenciales no pueden vender hasta el próximo 30 de noviembre, fecha en que termina el decreto del Gobierno del Estado.
En entrevista con El Heraldo, el secretario del Ayuntamiento y director de Gobierno señaló que el viernes pasado se registró un incidente con los verificadores de Reglamentos que fueron agredidos por tres ciudadanos que se metieron a un restaurante para impedir el cierre del negocio a las 10 de la noche e incluso les aventaron botellas de cerveza a los servidores públicos.
Esto pone en evidencia que la gente no quiere colaborar, mientras que el empresario, el comerciante y el tianguista acepta las medidas sanitarias aplicadas por el Estado, porque es necesario reducir los contagios y que el mes de diciembre pueda operar con normalidad, aprovechando los tiempos de la Navidad y el Año Nuevo.