Jesús Guerrero
Agencia Reforma

CHILPANCINGO, Guerrero.- Minutos antes de pronunciar su último discurso de campaña por la Alcaldía de Coyuca de Benítez, Guerrero, el candidato priista Alfredo Cabrera fue asesinado con dos disparos en la nuca tirados a quemarropa.
Otra vez en Guerrero, el estado gobernado por la morenista Evelyn Salgado, ocurrió un hecho de violencia electoral.
De la agresión fueron testigos cientos de personas y los propios escoltas del político, algunos de ellos de la Guardia Nacional, que repelieron al sicario hasta abatirlo. Hubo más de 15 disparos tras el atentado contra Cabrera. Al menos tres personas resultaron heridas en el incidente entre confusión, gritos y llantos.
«Agradecido con Dios y que su voluntad perdure en esta elección», publicó el candidato en redes sociales horas antes del mitin. Después, llegó a la cancha de basquetbol de la comunidad de Las Lomas, y saludó a simpatizantes. Mientras caminaba hacia el templete entre saludos y selfies, el atacante sacó una pistola, le apuntó a la cabeza y disparó dos veces. El candidato, de 40 años de edad y empresario constructor, murió de inmediato.
Alejandro Bravo, líder estatal del PRI, explicó que el candidato, quien meses antes rechazó ser abanderado de MC, tenía protección personal y de la GN porque en 2023 sufrió un atentado a balazos.
La candidata presidencial Xóchitl Gálvez, quien había iniciado su campaña en Coyuca de Benítez la madrugada del 1 de marzo con un encuentro de damnificados por el huracán «Otis», condenó el atentado.
«Lo conocí personalmente durante la brigada tras el huracán «Otis», y sé que era un hombre generoso y de bien», dijo Gálvez.