Más grave de lo que se menciona, o de lo que se quiere aceptar, es la situación que prevalece en la industria automotriz, porque al dejar de operar las plantas ensambladoras también lo hacen las empresas proveedoras y otros negocios que tienen estrecha relación con esta actividad.
En otros años los paros técnicos de Nissan eran programados por una semana y pocas veces se alargó a dos, por lo que las firmas alimentadoras se preparaban para que no resentir en la entrega de suministros, pero esta vez fue determinante la orden de parar labores lo que desencadenó el cierre de varios centros de trabajo con las consecuencias que esto genera para el personal, principalmente que el descanso se tome como parte de las vacaciones o se les reduzca el salario.
El secretario general adjunto de la Federación de Trabajadores de Aguascalientes (FTA), Rogelio Padilla de León, dio a conocer que además de las dos armadoras de Nissan, también dejaron de laborar Cooper Standard, Compas, Marelli Bosch, Gestamp y Moto Diesel Mexicana, mientras que otras lo harán en el curso de estos días como parte de las vacaciones de Semana Santa previstas en los contratos colectivos. Del personal sólo trabaja el de mantenimiento de cada planta y en algunos casos empleados administrativos, pero el grueso de la plantilla fue enviado a casa.
Varios factores se han unido para que se registre este escenario, por una parte la baja de las ventas de vehículos en el mercado nacional e internacional que se arrastra desde 2019 y por otra la pandemia que irremediablemente obligó a dejar de funcionar.
En lo que ha puesto especial atención la representación sindical es que en la paga y las prestaciones los trabajadores salgan lo menos lastimados, encontrándose que pocas empresas aceptaron sufragar el 100% del salario a cambio de nada. Unas pusieron como condición considerar la inactividad a cuenta de vacaciones y otros accedieron hacerlo sólo el 50%. Cada caso se tramita de manera particular, tratándose de que la patronal reconozca que son momentos difíciles y debe ser solidaria con el personal y cuando no se logra sensibilizarla hay consentimiento, ya que de otra manera podría haber una reducción de plazas con todas las secuelas que esto conlleva.
Uno de los problemas que no tienen respuesta es qué va a pasar si la contingencia se alarga, porque de ser así podría empujar a la disminución de la actividad productiva, lo que acarrearía problemas para la clase obrera que sólo tiene su trabajo como defensa de vida.
Todos queremos y deseamos que esto pase pronto, que sólo quede como un recuerdo doloroso para nuestro país y para el mundo y que a la mayor brevedad se recupere el tiempo perdido, en lo cual los compañeros sabrán responder como lo han hecho en otras situaciones, apuntó Padilla de León.
Sostuvo que son momentos para que las autoridades de los tres niveles de gobierno, los empresarios y el sector obrero mantengan la unidad en torno a dos objetivos: que se conserve el sistema remunerador y por ende miles de empleos que de él dependen, en donde cada uno tiene que poner su máximo de su esfuerzo.

DESAZÓN MAGISTERIAL

Además del encierro obligado en que se encuentran en sus hogares, desde donde trabajan por el sistema en línea para asignar y calificar tareas a sus alumnos, el profesorado enfrenta la exigencia de la Secretaría de Educación Pública (SEP), de reportar diariamente las evidencias sobre actividades realizadas y sus resultados.
Ahora están peor que cuando lo hacen frente a grupo, ya que las presiones son constantes como si necesitaran de “pilmama”, señalaron los quejosos, cuando su mayor interés es que los discípulos se mantengan al día en sus conocimientos.
Hasta la fecha la representación sindical no se ha pronunciado sobre el particular, algo que sí han hecho otras secciones en el país, por lo que esperan que haga causa común con sus reclamos y se entienda que los más interesados en mantener actualizados los conocimientos de los estudiantes son ellos.
Un problema que enfrentan es que no todos los niños y jóvenes tienen computadoras, celulares o plataformas y los negocios de internet están cerrados, hecho que dificulta enviarles los trabajos y que puedan ser calificados, de ahí que debe entenderse el entorno en que viven y la situación económica familiar, algo que se presenta en colonias populares y comunidades rurales.
Las clases virtuales suplen a las presenciales desde el mes pasado y así seguirá todo el presente mes, en que se decretó la cuarentena a raíz de la pandemia mundial, por lo que la SEP dispuso que los profesores trabajen desde sus viviendas, comunicándose mediante la línea con los escolares, que a su vez deben cumplir con los trabajos que reciban y someterse a las pruebas para determinar el grado de aprendizaje.
De lo descrito nada es ajeno a los docentes, en lo que no están de acuerdo en que se les obligue a informar diariamente de los avances que tengan, porque esto significa una coacción innecesaria, ya que bastaría con hacerse con un informe semanal.
Hay gran voluntad de mantener al día a los alumnos, poniendo todo lo que está de su parte, tanto recursos personales como tecnológicos, como para que tengan que enfrentar imposiciones que salen de cualquier proporción, cuando lo que hoy debe prevalecer es cómo enfrentar y superar la crisis, en lo que mucho deben hacer los mentores para mantener interesados a los colegiales.

ORAN POR ELLOS Y ELLAS

En las misas que tuvieron lugar ayer en la Diócesis de Aguascalientes los sacerdotes celebrantes pidieron a la feligresía que uniera sus oraciones por médicos, enfermeras, camilleros, socorristas y los demás trabajadores del sector salud, que ante la pandemia están en la primera línea, rogándole al Creador que evite ser contagiados. La mayoría de los oficios fue vía radio o televisión, con lo que dio inicio los actos de la Semana Santa al conmemorarse el Domingo de Ramos, que desde la época cristera fue la primera vez que no hubo la bendición de manojos y tampoco estuvieron los vendedores que cada año están a la entrada de los templos para ofrecer los arreglos. Un inicio de la Semana Mayor atípico, mismo que no obstó para que los creyentes aplicaran sus preces por los hombres y mujeres que trabajan en hospitales, centros de salud, dispensarios y todos aquellos lugares a donde acuden los enfermos, que aún cuando saben que están expuestos a sufrir algún contratiempo en su salud no ceden, por ellos y por ellas se pidió y seguirá haciéndose en lo que dure la pandemia, fue la encomienda de los ministros.

SIAMESES
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Hay personas que actúan de manera casi idéntica que en sentido figurado parecen hermanos enlazados, es el caso del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro y el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, que no lo piensan dos veces para poner en tela de duda la capacidad de sus colaboradores. Bolsonaro acusó la semana pasada a su ministro de Salud, Luis Enrique Mandetta, de falta de humildad, y a su ministerio de favorecer la histeria, pero dijo que no iba a cesarlo, mientras que López Obrador rechazó la previsión económica de la Secretaría de Hacienda, de -3.9% para este año, ya que él tiene otros datos; dijo que es muy pronto para plantear un escenario rumbo al final del año “porque las variables están alteradas en este momento”, aún cuando ya se inició el segundo trimestre. Confió en que mejore el precio del petróleo y se reduzca el costo del dólar frente al peso, además de que cree plenamente en el plan de reactivación económica que dio a conocer ayer, por todo ello “ahora tampoco coincido”. Difícil entender cuando el jefe pone en entredicho la palabra y los conocimientos de sus colaboradores, que tienen dos opciones: tragar sapos o irse con su sapiencia a otra parte.