Daniela Perales Bosque

El contrabando de migrantes entre México y los Estados Unidos ha sido históricamente y continúa en el presente como un negocio sumamente popular y redituable. La búsqueda de una vida mejor afecta a muchos países, sin embargo, dada nuestra ubicación geográfica, la migración ilegal que mejor conocemos es la de países de Latinoamérica hacia Estados Unidos. Es difícil dimensionar el efecto que genera este delito, pues son los propios coyotes quienes se encargan de realizar esta difícil y peligrosa jugada. Fue el pasado mes de mayo cuando autoridades fronterizas publicaron un nuevo record sobre los detenidos con una cifra de 239.000 inmigrantes.

Los migrantes, que están en busca de una mejor vida, se encuentran con provechosas circunstancias por parte de los coyotes, quienes someten a los migrantes a todo tipo de riesgos y circunstancias extremistas, donde exponen su vida y además hablamos de un abuso por las fuertes cantidades que se cobran a los migrantes, sin determinar con seguridad si el cruce será exitoso o no lo será.

Por otro lado, hablar sobre la labor del coyote que naturalmente no justifico, pero considerando que también están expuestos a riesgos principalmente por el ambiente peligroso en el que están inmersos, pero sobre todo por las penas a las que se someten en caso de ser detenidos por autoridades fronterizas americanas como las mismas cadena perpetua o pena de muerte.

En el mes de junio se encontró un tráiler abandonado en la ciudad de San Antonio, Tejas, donde se encontraron entre 64 y 67 víctimas (una cifra dada a conocer de manera distinta por los gobiernos de México y Estados Unidos), de los que la mayoría murieron por asfixia. Por ello mismo creo que es importante hablar sobre la trascendencia que tiene aún este tema. Hace algunos años estábamos concernidos por el famoso muro que construiría el ex presidente Trump y el cual aseguró que México pagaría por él. Naturalmente este tema es concerniente para México, pero considero que mucho más para Estados Unidos, pues son ellos quienes se han cansado de instalar medidas de seguridad de todo tipo y de alta tecnología, sin embargo, la realidad es que los coyotes paradójicamente siguen logrando burlar estas medidas.

Asimismo, reconozcamos también de quién es la culpa, ¿quiénes son los que se encargan de contratar a los inmigrantes? Son los propios americanos quienes conscientemente eligen contratarlos para realizar labores que seguramente no podrían pagar al mismo salario y condiciones que a una persona con permiso para trabajar.

En conclusión, la migración ilegal a Estados Unidos seguirá siendo un tema concerniente para ambos países. Es labor de México y los países latinoamericanos elevar la calidad de vida para evitar que las personas decidieran migrar, además de regular el tema de los coyotes, quienes cometen una serie de abusos lamentables, lucrando demasiado. Por su parte, Estados Unidos al notar que no pueden resolver el problema, seguramente terminarán por continuar con ideas sobre la construcción del muro.