Sergio Alonso Méndez

La Noticia:

Guayaquil es el epicentro de una ola de violencia que se cobró 1,885 vidas en diez meses… (elpais.com).

Comentario:

El presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, ha decretado un estado de emergencia en el país por un período de 60 días. Con ello, la policía y el ejército estarán en las calles vigilando y cuidando del orden público. ¿Cómo es que se deterioró la situación en Ecuador? ¿Qué está pasando allá exactamente?

Un extracto de un reportaje del diario español El País, nos pinta una situación de caos: “La violencia ya no discrimina ni barrios ni horarios. Un niño de 11 años murió abatido de cuatro disparos… en una heladería cuando un ladrón armado y un policía se enfrentaron a tiros. Una mujer de 33 años fue asesinada… al resistirse a un asalto después de salir de un banco con 6,000 dólares en efectivo. Un almacén de artículos del hogar fue atracado por cuatro delincuentes que se llevaron 80.000 dólares. Dos personas más recibieron disparos en sendos robos la semana pasada mientras hacían fila para entrar también al banco… Los casos se repiten a diario”.

Se asignan dos causas al incremento de la violencia, sobre todo en Guayaquil y Quito, principales ciudades de Ecuador: Primero, la exacerbación de la pobreza derivada de una mala situación económica empeorada por la pandemia. Se considera que en Ecuador existen 5.2 millones de personas en pobreza y pobreza extrema, de un total de 17 millones de habitantes. La pobreza motiva la multiplicación de robos y asaltos. Estos se dan, no solo en barrios desafortunados, sino en cualquier parte: paradas de autobús, transporte público, líneas de espera y, lo peor de todo, casas habitación.

Segundo, el narcotráfico. Ecuador se convirtió en ruta de las drogas. La producción se da en Colombia y Perú, pero el tránsito, hacia Estados Unidos en el norte y Brasil en el sureste, pasa por Ecuador. Ahí, bandas locales se alían con los cárteles mexicanos para mover la droga. El Cártel de Sinaloa y recientemente el Jalisco Nueva Generación, han mostrado su presencia y su poder para aniquilar rivales. En una cárcel de Guayaquil hubo una pelea entre dos bandas enemigas que dejó un saldo de 119 muertos, muchos de ellos decapitados.

Cuando la BBC reportó la pelea de la cárcel, mencionó entre los causantes al “poderoso cártel mexicano de Sinaloa”. Así, con esa palabra: “powerful”. Es de dar pena que el estado mexicano no pueda controlarlo y permita su expansión tan al sur del continente. Que el ejército ecuatoriano esté cuidando las calles por la influencia del Cártel de Sinaloa, pues da tristeza.

Narcotráfico y pobreza han conducido al estado de emergencia en Ecuador. Dos causas difíciles de exterminar. Mientras exista mercado para las drogas, el narcotráfico ahí estará. Mientras la condición económica esté decaída, la pobreza ahí estará. Observando a Ecuador, México debería poner sus barbas a remojar.

 

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas

salonsomendez@gmail.com.