Las alianzas entre partidos son ya parte de la historia política de México, y también es “normal” que en la proximidad de la elección presidencial surjan las propuestas de crear bloques en contra del grupo gobernante y de manera infaltable arriben los clásicos “todos unidos en contra de…”, siempre con el compromiso de lograr un cambio en la forma de dirigir los destinos colectivos, pero una vez en el poder de olvidan.

En Aguascalientes se ha tenido este tipo de procedimientos, que no siempre consiguen el fin esperado. Cuando el Revolucionario Institucional y Acción Nacional han participado solos les ha ido mejor que llevar comparsa, lo que puede tener varias explicaciones, pero la principal sería que al ir en alianza rompe la unidad interna, ya que debe compartir espacios con sus socios, por lo que forzosamente dejan fuera a varios de sus cuadros que luego se convierten en enemigos encubiertos.

Quienes promueven más las ligas son aquellos que carecen de la fortaleza necesaria para ganar los comicios por sí mismos, por lo que siembran la idea de ir con alguno de los partidos que tenga posibilidades, pero hacerlo de ninguna manera es gratuito, porque en primer término exigen que les entreguen varias candidaturas y si se alcanza el objetivo les den cargos en la administración pública para “su gente”.

Con la finalidad de interesar a su potencial coligado ponen sobre la mesa todo el capital político que dicen poseer, que al traducirse en votos en ocasiones seduce y logran la firman del convenio, pero en los hechos no hay beneficios, como se puede comprobar con el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), que ha ido de acompañante del PRI en elecciones federales y locales sin que se alcancen las ventajas que prometen.

Un ejemplo de que hacerlo sin séquito les ha ido mejor está en el PAN, cuando en 2004 ganó la gubernatura, 16 diputaciones locales de mayoría y 2 plurinominales y 10 de los 11 ayuntamientos, además en las últimas tres elecciones federales ha obtenido las dos senadurías de mayoría y ha mantenido la hegemonía en las diputaciones. De haberse dejado cautivar pudo haber entregado algunas de esas posiciones, en cambio hacerlo solos le ha permitido llevarse todo el pastel.

Por su parte el PRI ha tenido altibajos en los resultados locales y nacionales, por lo que no fue gratuito que tras dos administraciones panistas logró el triunfo en 2010, pero su regreso fue efímero, ya que seis años después devolvió el poder a su adversario. En esta variación de resultados aún se recuerda que por primera vez en su historia el priismo no tuvo regidores en el Ayuntamiento 2005-2007, al haber aceptado que sus asociados del PVEM y PT fueran por delante, por consiguiente ellos sí obtuvieron una curul, en cambio el partido mayoritario se quedó silbando en la loma ya que a la hora del reparto lo dejaron fuera.

Además, en los comicios de 2016 tuvo como parte de la coalición a Nueva Alianza, pero en la práctica el grueso de sus afiliados se fueron con Acción Nacional, por lo que de poco valió tener en el papel el apoyo a que se comprometieron sus líderes.

Está claro que nadie vende bolillo duro, por lo que tampoco se pueden llamar a engañados cuando se suscitan estos problemas, por lo que si dejan de hacer castillos en el aire y aplican la experiencia no sufrirán un desengaño, en todo caso si van solos y pierden es porque no aplicaron las estrategias que correspondían y a final de cuentas únicamente ellos se lamerán las heridas.

En síntesis, en lugar de aceptar ceder por tal de mantener la conexión, es preferible hacerlo con sus propios medios, con lo que los militantes dejarán de ser “sacrificados” por “un bien superior”, que en la realidad es el aprovechamiento de otros, lo que sólo deja desazón y pasiones encontradas que afectan las campañas y las votaciones.

ACTITUD DISONANTE

Aunque duela hay que poner el dedo en la llaga y fue lo que hizo la diputada Citlalli Rodríguez González, al calificar de “incongruente” que se aplique el alcoholímetro y al mismo tiempo se amplíe el horario de los llamados giros negros.

También está fuera de orden que se lleven a cabo campañas en contra del consumo de bebidas espiritosas y la misma autoridad lo fomente, además está comprobado con estudios que han realizado investigadores de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, de que un número importante de jóvenes acepta que son “bebedores sociales” y si lo hacen es porque se dan facilidades para que los “antros” cierren de madrugada.

Lo que planteó la legisladora fue que el ayuntamiento obtiene una doble ganancia, ya que por una parte les cobra a los propietarios o encargados de bares o cantinas una cuota extra por permitirles cerrar más tarde y a la vez impone multas a quienes manejan ebrios.

De manera directa Citlalli Rodríguez dijo: “El gobierno y la sociedad en general, censuramos el consumo excesivo de alcohol, no sólo en la Feria, sino todos los fines de semana y es doloroso ver a jovencitas y jovencitos alcoholizados sobre la (calle) Venustiano Carranza, (avenida) Colosio, Alameda y otras arterias donde han proliferado los antros y demás negocios con venta de alcohol”.

Sostuvo que lo reprobable por una parte, “es que hay papás que no tienen control sobre sus hijos, no les marcan límites, ni saben dónde andan o con quién, y por otra, el que sea la propia autoridad la que amplía los horarios, con el pago de una cuota extra por parte de los negocios, para que los jóvenes y demás clientes sigan emborrachándose”.

Consideró que si realmente se quiere disminuir el consumo de alcohol, los ayuntamientos deben empezar por modificar su normatividad, poniendo un horario tope, entre la una y dos de la mañana  y cero ampliación de horario “y el que quiera seguirla, que lo haga en su casa”.

Hacerlo beneficiará a la sociedad “y los únicos que podrían oponerse sería los que hacen negocio a costa de embrutecer a la gente”, que en algunos casos llegan a tener abierto hasta las siete de la mañana con sólo pagar dos mil pesos diarios.

Una manera de obligar a los ayuntamientos a reducir los horarios es que desde el Congreso del Estado se elimine en la propuesta de las leyes municipales de ingresos ese planteamiento, al mismo tiempo que los cabildos sean más estrictos con los mandatos internos.

En respuesta, el Ayuntamiento de Aguascalientes no se comprometió a eliminar el aumento de horario, concretándose a mencionar que el Reglamento Municipal lo considera y que en lo que va de este año ha otorgado 500 ampliaciones a bares, centros nocturnos, restaurantes y tiendas de abarrote.

El director de Reglamentos, José de Jesús Aranda, dejó entrever que el asunto no es tan grave, puesto que de 4,495 licencias reglamentadas sólo 500 han pedido esta extensión de horario, que puede ser de una hora o dos horas diarias. En bares y centros nocturnos de las zonas norte y sur, que se localizan en Colosio, Héroe de Nacozari y Las Américas, funcionan hasta las cuatro de la mañana como hora tope, por lo que si tramitan el acrecentamiento cierran a las cinco o seis.

Es, ciertamente, un buen negocio para la autoridad municipal, ya que obtiene un pago extra y de manera paralela envía el alcoholímetro, que significa otra entrada, y si el o los individuos tienen alguna discusión con el personal son aprehendidos por la policía y serán obligados a pagar una multa para salir en libertad, sin embargo el fondo de todo es que crece el número de adictos por la “ayuda” que reciben para libar hasta perder el control de sí mismo.

NADA FRENA EL SUICIDIO

Se han organizado reuniones del más alto nivel para encontrar la fórmula que permita reducir el número de personas que mueren por propia decisión, también hay teléfonos de emergencia donde las personas que pasan por una etapa emocional difícil puedan obtener apoyo, pero nada ha logrado parar la cifra, sin embargo es necesario insistir hasta alcanzar ese objetivo.