La economía mexicana puede verse severamente afectada si el Gobierno Federal continúa tomando decisiones de manera errática y poco pragmática, minando la certidumbre y cumplimiento de la ley, planteó la Coparmex.

La estrategia en materia energética del gobierno está poniendo en riesgo la certidumbre y cumplimiento de la ley, y por ende, la capacidad para atraer inversión internacional y doméstica, por lo que si no se cambia, el país no logrará sus objetivos de crecimiento.

El sindicato patronal, presidido en Aguascalientes por Raúl González Alonso, expuso que intentar la anulación de contratos celebrados con empresas de Canadá para la construcción de un gasoducto generó reacciones negativas, pues se trata de acuerdos logrados a través de una licitación pública internacional.

El caso particular es otra decisión adversa a la economía nacional, pues anular contratos pone a México en un terreno resbaloso ya que una de las condiciones para el crecimiento económico es precisamente la inversión privada.

Si ésta no encuentra condiciones para desarrollarse o percibe un ambiente incierto, la derrama económica se reducirá, agregó, refiriendo que en el país la inversión privada ya es de por sí muy baja.

De tal manera que con el nivel de inversión privada actual no será posible lograr el crecimiento del 4 por ciento que el gobierno planteó en el Plan Nacional de Desarrollo, y si además la poca inversión extranjera que existe se ahuyenta mediante decisiones como la tomada por la Comisión Federal de Electricidad, la situación económica está en riesgo.

En ese sentido consideró imperante que el Gobierno Federal promueva una estrategia energética que genere certidumbre y cumplimiento de la ley, lo cual de ninguna manera implica ir en contra de su agenda de cambio.

Recordó que el crecimiento de las naciones se fundamenta irremediablemente en la cooperación entre lo público y privado, y entre más rápido se logre entender que ambos sectores no son adversarios, sino actores clave para impulsar proyectos de desarrollo, se logrará reducir la pobreza y desigualdad.