Alfredo González
Agencia Reforma

El Servicio de Administración Tributaria (SAT) aplica a partir de este mes una tasa de retención provisional de Impuesto Sobre la Renta (ISR) de 1.04 por ciento sobre los rendimientos reales de cuentas bancarias de los contribuyentes -tanto personas físicas como morales-, más del doble que la del 0.46 que aplicó en el 2018.
Bernardo Elizondo Ríos, fiscalista y socio del despacho Adame y Elizondo Abogados, calificó la medida publicada en la Ley de Ingresos 2019 como un “financiamiento” de los contribuyentes al fisco, que por ser excesiva generará saldos a favor que serían muy difíciles de recuperar en la declaración anual del 2020.
“Lo que va a suceder es que en la mayoría de los casos las retenciones pueden ser muy altas y generar saldos a favor que los contribuyentes van a tener que solicitar en devolución, pero el problema es que van a batallar para recuperar el ISR que se les retuvo en exceso”.
La Ley de Ingresos establece que las instituciones financieras que efectúen pagos por intereses en el ejercicio fiscal del 2019 aplicarán la tasa de 1.04 por ciento de retención a los rendimientos reales, una vez descontada la inflación interanual.
Juan de León Cantú, integrante de la comisión fiscal del Instituto de Contadores Públicos de Nuevo León, coincidió en que la mayor retención representa un aumento en los impuestos que enterarán los contribuyentes al fisco cada mes.
“La mayoría de los contribuyentes con ahorros modestos tienen escasa posibilidad de obtener altas tasas de interés y con una inflación al alza la mayoría tendrán saldos a favor por ese concepto, pero sabemos que batallarán para recuperarlos, en el neto es un costo de financiamiento en perjuicio del contribuyente y a favor del SAT”.
Elizondo atribuyó el incremento en la retención al alza que en los últimos meses registran las tasas de interés bancarias, pero al aumentar la retención mensual por encima del impuesto real que causen los rendimientos bancarios reales, habrá saldos a favor al finalizar el año.
El contribuyente, dijo, recibirá un ingreso menor por intereses porque ahora los bancos les retendrán una tasa mayor de ese rendimiento, pero hasta el final del año entregarán al contribuyente una constancia de retención que, de resultar con saldo a favor, acumulará en su declaración anual a efectuar en marzo y abril del 2020.
“Ya nos ha tocado en otros años que los contribuyentes batallan mucho para recuperar sus saldos a favor y creo que esto es lo que va a suceder en el 2020, cuando los contribuyentes realicen su declaración anual de ISR”.
Consideró que los contribuyentes estarían financiando al fisco, pese a desconocer la tasa de impuesto real a generar, pues algunos que obtengan un rendimiento por debajo de la inflación tendrán un saldo a favor muy difícil.
“La gran mayoría de la gente que tienen ahorros modestos tiene acceso a tasas de interés menores y es a la gente que va a perjudicar más porque la tasa de retención va a ser muy alta”.