El sector panificador a nivel local ha logrado elevar sus ventas ordinarias a lo largo de los últimos días a consecuencia de las precipitaciones pluviales que se han registrado recientemente, y que contribuyen para que el antojo por la degustación del pan dulce se incremente. Jaime Álvarez Esparza, presidente del Grupo de Industriales de Panificadores de Aguascalientes (GIPA), precisó que la época de lluvias significa un repunte hasta del 20% para algunos establecimientos.
El líder de la industria panificadora reconoció que el primer semestre del año fue alarmante para la gran mayoría de los negocios del giro que representa, derivado del periodo de confinamiento apenas concluido hace un parte de meses, en el cual y para evitar cierres definitivos se tuvieron que implementar descansos intercalados entre sus trabajadores. Con el registro de lluvias de manera regular, la situación para esta segunda mitad del año es totalmente distinta, incluso en esta semana algunas panaderías han elevado sustancialmente sus ventas, por lo que confíen que el temporal se mantenga hasta septiembre, lo que permitiría poder esperar la temporada invernal sin verse comprometidos. La mayoría de los negocios, precisó, van al día, por lo que cualquier incremento en sus ventas apoya de manera significativa a mantener los empleos actuales.
“El pan en cualquier época del año se antoja, pero claro con periodo de lluvia o de frÍo se ve reflejado en mayor proporción. Nos viene bien cualquier incremento en ventas, ojalá sea una tradición comer pan en las familias, aparte de que es nutritivo nos beneficiaría como sector productivo”, finalizó.