Héctor Grijalva Tamayo, director del Centro de Salud Mental y Adicciones de Aguascalientes, advirtió sobre un aumento preocupante en el consumo de drogas entre adolescentes y jóvenes del estado. Este fenómeno inicia con marihuana y progresa hacia sustancias más peligrosas, como la cocaína y las anfetaminas.
El consumo de anfetaminas, señaló Grijalva, aumenta el riesgo de infartos en personas jóvenes debido a la vasoconstricción coronaria que provocan estas sustancias. De hecho, algunas muertes de jóvenes a causa de infartos podrían estar relacionadas con el uso de estas drogas, aunque generalmente se registran como muertes por infarto.
El especialista destacó el bajo costo y la amplia disponibilidad de la cocaína, así como la variedad de anfetaminas que circulan en Aguascalientes, como cristal, roca, speed y éxtasis. Estas sustancias, producidas clandestinamente, son especialmente peligrosas debido a la falta de control en su composición y la posible presencia de compuestos desconocidos.
En Aguascalientes, la marihuana es la droga inicial más común debido a su accesibilidad y bajo costo, lo que la convierte en una opción atractiva para los adolescentes, quienes la perciben como inofensiva. Sin embargo, el consumo de marihuana con frecuencia lleva a la experimentación con drogas más fuertes.
Aunque los casos de consumo de drogas en niños son poco frecuentes, algunos menores han probado marihuana sin que esto represente, por ahora, un problema social significativo. La unidad «Cielo Claro», ubicada en la colonia Santa Anita, ofrece atención especializada a menores. Grijalva destacó la importancia de la colaboración entre el Centro de Salud Mental y Adicciones y Servicios Periciales para abordar este problema.