
A dos años del desplome del helicóptero Águila Uno, en el que perdió la vida el entonces secretario de Seguridad Pública Estatal, Porfirio Sánchez Mendoza, junto con cuatro elementos policiales de la tripulación, el caso aún no se ha cerrado, afirmó el fiscal general del estado, Jesús Figueroa Ortega.
El fiscal reiteró que las investigaciones continúan a cargo de la Fiscalía General de la República (FGR) y la Dirección General de Aeronáutica Civil, mientras que la Fiscalía Estatal sólo participó en las acciones requeridas en su momento.
Señaló que la Fiscalía Estatal mantiene su postura inicial, en la que se determinó que el percance fue un accidente, descartando cualquier hipótesis de agresión a la aeronave. Figueroa Ortega enfatizó que las investigaciones no están dentro de la jurisdicción de la Fiscalía Estatal y que, a nivel local, no se ha encontrado ningún elemento o indicio que modifique el planteamiento original de que el desplome del helicóptero fue causado por un accidente.
Por otra parte, el fiscal comentó que no tiene declaraciones respecto a la liberación del excomisario de la Fiscalía General del Estado, René Carrillo Durán, quien era investigado por la FGR por el delito de desaparición forzada en el caso de un pepenador desaparecido. Figueroa Ortega expresó su respeto hacia las decisiones de la jueza federal que resolvió el caso y añadió que este proceso federal aún tiene etapas pendientes para su cierre definitivo.
Asimismo, descartó la posibilidad de que René Carrillo solicite su reinstalación como comisario de la Policía de Investigación, ya que, al momento de su detención por fuerzas federales, había causado baja de la Fiscalía del Estado.












