Tras señalar que los municipios de San José de Gracia, Asientos y Tepezalá carecen de sucursales bancarias, el director del Centro de Investigación y Desarrollo Empresarial, Alberto Aldape Barrios, aseveró que es más fácil que los ciudadanos caigan en manos de usureros o los agiotistas cuando no tienen acceso a los servicios financieros.
De ahí la preocupación de la autoridad de avanzar lo más posible en la bancarización para que toda la población tenga acceso a ellos.
Indicó que existe una gran cantidad de aguascalentenses que no tienen la oportunidad de acceder a los servicios bancarios y a veces sus necesidades financieras son apremiantes, por lo que su opción es recurrir a los préstamos del agio que resultan excesivamente caros y provocan que algunos pierdan su patrimonio.
Comentó que una de las opciones que viven en zonas sin sucursales bancarias son los servicios a través de los medios electrónicos o de los teléfonos inteligentes, sin embargo el asunto es que muchas localidades no tienen acceso a Internet.
En entrevista con El Heraldo, el titular del CIDE precisó que cada vez más las instituciones bancarias utilizan la tecnología, pues los hace más productivos, los costos de transacción son mínimos y eso permite reducir las comisiones por el propio mercado y no por ley.
“Sin embargo, los teléfonos inteligentes se conectan por vía Internet y ahí se requiere una mejor cobertura para llegar a un mayor número de personas en esta entidad o en cualquier otra”.
Hoy en día, la mitad de la población urbana y especialmente las nuevas generaciones como los “millennials” utilizan la tecnología, pero también la gente de mayor edad no tiene el conocimiento del manejo de esas herramientas y prefieren acudir a las sucursales para realizar sus trámites en las ventanillas ante un funcionario bancario.