Hace diez años que don Carlos y su esposa viven con alrededor de 3 mil 550 pesos mensuales, una parte de su ingreso viene de la jubilación de él y la otra es aportación del programa “70 y más”.

Durante 15 años, Carlos González Rosas laboró en un taller de artes gráficas. Originario de la Ciudad de México, se mudó a la ciudad de Aguascalientes por cuestiones de trabajo y fue finalmente aquí donde se jubiló y donde actualmente vive con su esposa.

La casa donde viven es propia, sólo pagan servicios y gastos del diario; todos sus hijos ya son casados y la única obligación de don Carlos es su familia (esposa), a quien sustenta con una jubilación de 1 mil 250 pesos mensuales, más 2 mil 300 pesos por el apoyo de “70 y más”, con lo cual reúne 3 mil 500 mensuales.

“No sé yo cómo manejen eso de los niveles, pero yo laboré muchos años, mínimo como unos 15 años en ese tipo de trabajo de artes gráficas”.

Semanalmente don Carlos da 750 pesos para los gastos del diario, que equivalen a alrededor de 107 pesos diarios, más lo correspondiente a servicios y deja un pequeño ahorro para posibles eventualidades.

“Tiene que ser prácticamente lo mismo cada semana, pero no hay de otra manera, hay que hacer rendir lo poquito”.

Para él lo más importante es buscar la forma de hacer rendir lo que tiene sin recurrir a préstamos, priorizando todo lo correspondiente a la casa para estar más tranquilo, sin deudas, con las necesidades básicas cubiertas y un ahorro mínimo.

Él era trabajador sindicalizado, y fue la misma agrupación quien al momento de la jubilación lo asesoró para todo el procedimiento, sin embargo, eso no implicó que sus ingresos fueran mayores.

Don Carlos es uno de los tantos pensionados y jubilados que perciben entre 1 mil 500 y 2 mil pesos mensuales, completando su ingreso con otros apoyos como el programa de “70 y más”, con lo cual una pareja de adultos mayores logra llevar una vida austera pero tranquila, así la definió él mismo.