Félix Zapata Guerrero
Agencia Reforma

CDMX.- El campeón Cruz Azul soñaba con disputar la Final de la Concachampions, pero todo terminó en pesadilla y con doble vergüenza, tras ser goleado 4-1 por Rayados en la vuelta de Semifinales del torneo de la Concacaf, quedando eliminado con global de 5-1.
En un hecho sin precedente, el partido tuvo que ser suspendido por el central César Arturo Ramos porque la afición celeste insistió en usar el grito discriminatorio y en la segunda pausa mandó a los equipos a los vestidores.
Esa Máquina que el torneo pasado en la Liga MX fue una muralla infranqueable hoy presenta muchas grietas y por ahí se les metió Rayados para zarandearla y dejarla fuera del campeonato regional.
Un doblete de Rogelio Funes Mori, un tanto de Duván Vergara y otro de Maxi Meza le dieron forma a la goleada del club regio que provocó que la afición celeste que asistió al Estadio Azteca lanzara el grito de «¡Eeehhh Putooo!», causando que se detuviera 2 veces el cotejo y que los equipos se fueran al vestidor, al 68′, manchando aún más la noche para la causa cementera.
Meza fue quien abrió el marcador, al 7′, pero Cruz Azul mostró carácter porque 2 minutos después se acercó en el marcador tras un disparo de Orbelín Pineda.
Pero a La Máquina aún le faltaban 2 goles para seguir viva y esa necesidad de ir al frente la aprovechó Rayados para hacer el segundo, cuando Vergara controló en el área y se quitó a Ignacio Rivero antes de meter disparo cruzado, al 17′.
Ahí perdió Cruz Azul la brújula y por eso Funes Mori hizo 2 tantos más, al 23′ y 52′; el primero con polémica incluida porque el delantero del Tri parecía haber rematado en fuera de lugar, aunque el silbante César Ramos Palazuelos la revisó con el VAR.
La Máquina apenas tocó el arco, como con un cabezazo de Byran Angulo que rozó el poste, al 51′.
Vino entonces la desesperación de la afición celeste que lanzó el grito considerado homofóbico por la FIFA y el árbitro detuvo por primera vez el cotejo al 60′, luego al 64′ y cuatro minutos después se llevó a los equipos a los vestidores, como dicta el Código de Conducta de Aficionados de la Concacaf.
Quince minutos después el cotejo se reanudó pero para entonces gran parte de la afición ya había abandonado el Estadio Azteca.
Sólo que Cruz Azul ya salió sin espíritu, a consumir lo que restaba del cotejo, ante unos Rayados que resistieron para meterse a la Final de la Concachampions, en donde chocarán con el América.