Resulta viable la nueva recomendación del uso de doble cubrebocas entre la población para ayudar a disminuir la posible propagación del COVID-19, estableció el médico infectólogo, Francisco Márquez Díaz.
Detalló que tales recomendaciones emitidas por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos surgen con la intención de contener más la diseminación y cuyo fundamento es que incrementa el filtro, tras recordar que el cubrebocas tiene la función de limitar que alguien exponga a otras personas. “El cubrebocas no hace la función de blindaje, sí tiene esa capacidad obviamente, pero sobre todo es el filtro de que si alguien es asintomático, no tenga la capacidad de infectar a los demás”.
Los investigadores, encontraron que usar un cubrebocas quirúrgico o de tela bloqueaba un 40% de las partículas y cuando se usaba una mascarilla de tela encima de una quirúrgica, se bloqueaba hasta un 80% de las partículas.
En tal sentido, el especialista indicó que utilizar doble cubrebocas va a ayudar a que se disemine menos la enfermedad y a bajar la carga viral de transmisión al tener un mejor uso de dicho instrumento, luego de que muchas personas lo traen abajo de la nariz, en la papada, o se lo quitan y se lo ponen.
Por lo anterior, dijo que es un recurso más que invita a pensar que la mejor opción que tenemos es el buen uso del cubrebocas, lo cual va acompañado a que éste instrumento no debe ser manipulado durante el día, además de tratar de sanitizar o limpiar nuestras manos si entramos en contacto con nuestro cubrebocas, “porque todavía quedan los ojos que están descubiertos y si toco mi cubrebocas y después la cara o los ojos me voy a exponer tarde o temprano”.