Ma. Elena Sánchez
Agencia Reforma

TORREÓN, Coahuila.-José Ángel, alumno de 11 años de sexto de primaria del Colegio Cervantes, disparó nueve balas de dos pistolas para causar la tragedia del viernes, cuando mató a una maestra, hirió a cinco estudiantes y un profesor y acabó con su vida.
En un comunicado, la Fiscalía de Coahuila informó anoche que el niño murió de un balazo en la cabeza, pero no detalló cuántos disparos recibieron María Assaf Medina, la maestra de inglés asesinada, y los heridos.
“Entre las pruebas periciales se localizaron en el lugar de la escena un total de 9 casquillos percutidos, 8 de calibre .40 y uno más .25”, reporta la dependencia encabezada por el Fiscal Gerardo Márquez.
Inicialmente, el viernes, la Fiscalía había informado que las armas eran calibre .40 y .22.
El calibre .40 es popular en las Policías en Estados Unidos, pero en México está prohibido para estas corporaciones -que usan el .9- y, en cambio, ha crecido su utilización por parte del crimen organizado.
En tanto, el calibre .25, similar al .22, tiene una letalidad menor al .40, se puede usar en México bajo permiso y suele ser para defensa personal.
José Ángel, que había mostrado buen comportamiento y calificaciones destacadas, salió el viernes por la mañana de un baño del colegio disparando para matar a la maestra de 50 años, herir a cinco alumnos y un profesor de educación física, y luego suicidarse.
Los cuerpos ya fueron entregados a sus familiares y ayer fueron velados, mientras que los heridos eran reportados fuera de peligro.