Nora Rojas 
Agencia Reforma

CDMX.- De cara al pico de defunciones por Covid-19 y a la saturación de hornos crematorios, Platinium Casket Company, empresa que fabrica ataúdes, sacó al mercado un féretro totalmente sellado para inhumar a fallecidos.

“Dará plena seguridad a los familiares y al personal funerario, es un ataúd completamente hermético, no da lugar a escurrimientos, a nada de vapor”, aseguró Eduardo López Ignacio, representante de la empresa.

“Una vez que ingresa el cuerpo queda totalmente sellado, primero con una bolsa hermética para cadáveres y después por el ataúd especial”.

Aun cuando las autoridades sanitarias aseguran que se ha aplanado la curva de la pandemia, López Ignacio dijo que el servicio de los crematorios será rebasado.

“En algún momento van a colapsar los crematorios, en este momento hay una saturación de los hornos, se requerirá que los cuerpos sean inhumados”, pronosticó.

La planta de la empresa, ubicada en Texcoco, Estado de México, arma un promedio mensual de tres mil ataúdes; producción que es exportada a Estados Unidos y Centroamérica. También surte a instancias gubernamentales y funerarias del País.

El representante de Platinium Casket informó que la obligatoriedad en algunos estados de incinerar a los fallecidos por Covid-19 y el miedo de familias al contagio provocaron una caída de casi 90 por ciento en la venta de ataúdes normales.

López anticipó que su fábrica es capaz de armar 150 féretros diarios para víctimas del virus y hasta 300 por día en caso de una contingencia mayor en el país.

Tras el anuncio de la Secretaría de Salud federal de que los servicios funerarios no estaban preparados para atender la demanda de cremaciones, López ideó el nuevo diseño de féretros.

“Se pueden inhumar bajo ciertas restricciones, pues no puede haber velación como tal y al cortejo fúnebre podrán asistir por mucho 10 personas”, recordó.

Las funerarias, en su mayoría, sólo cobran por recoger el cuerpo en el hospital y llevarlo al horno para su incineración y posterior entrega de cenizas.

“Buscamos fabricar un ataúd que le dé la seguridad al cliente y a la funeraria, diseñado exclusivamente para trasladar cuerpos con Covid-19”, insistió.

Añadió que los nuevos diseños pasaron por pruebas de retención de líquidos.

“Se trata de dar facilidad a las funerarias y a los familiares del difunto de que si utilizan uno de estos ataúdes puedan optar por sepultarlo con las medidas que ordena el Gobierno, y de que la familia se pueda despedir de su fallecido”, explicó.

Venden modelo a costo accesible
El precio de los féretros diseñados para sepultar los cuerpos de quienes fallecen por el virus es similar a los ataúdes normales.

López Ignacio dijo que el nuevo modelo no lleva materiales como papel periódico, cartón o corcho para absorber los líquidos del cadáver durante el velatorio.

El ataúd-Covid-19 está cubierto por un hule resistente, adherido con pegamento industrial al fondo y paredes de la caja, y está soldada en todos sus repliegues.

Además, detalló, está blindado con lámina calibre 20, que pasa por un proceso de pintura y horneado para curado del material.

La fábrica cuenta con dos máquinas cortadoras y moldeado de láminas, taller de soldadura, de ensamblado, pintura, horno seco y tallado.

Después, el producto se somete a un proceso de acabado, que incluye colocación de imágenes religiosas y decoración con tela.

“Dará plena seguridad a los familiares y al personal funerario. Es un ataúd completamente hermético, no da lugar a escurrimientos, a nada de vapor, una vez que ingresa el cuerpo en él queda totalmente sellado”, indicó López.

Sin embargo, debido a que el cuerpo no puede ser velado, el nuevo ataúd no tiene vidrio en la parte superior.

“Tiene que ir directo a la inhumación, porque el ataúd se sella en el momento que se cierra”, advirtió el representante de la empresa.