La Dirección de Reglamentos del Municipio de Aguascalientes analiza las primeras 10 solicitudes de suspensión de licencias reglamentadas y especiales, tras la decisión de sus propietarios de no abrir sus establecimientos al no contar con las condiciones económicas derivadas de la contingencia sanitaria, informó su titular David Ángeles Castañeda.

Sostuvo que esta dependencia no revisa actualmente el aspecto sanitario en los establecimientos de restaurantes, antros, bares o merenderos, es una obligación de la Guardia Sanitaria, aunque si el Gobierno del Estado quiere el apoyo de los 11 ayuntamientos se deberá avanzar en ajustes al Código Municipal para que se otorguen facultades en ese ámbito o que se emita un decreto.

Aparte, deberán otorgarse apoyos materiales, humanos y económicos a los municipios para que puedan prestar servicios de verificación sanitaria, ya que se debe acceder a personal experto en temas de salud, sin descuidar sus áreas de competencia cotidianas.

En la actualidad se cuenta con 70 verificadores de Reglamentos en el Municipio de Aguascalientes y sólo 30 o 40 trabajan al no formar parte de ese rango de personas en riesgo por el COVID-19, quienes trabajan horas extras para atender las labores normales de esta dependencia.

David Ángeles Castañeda mencionó que en este momento, la Dirección de Reglamentos únicamente revisa de acuerdo a sus obligaciones como que no operen fuera de horario, que no haya menores de edad en los establecimientos y consumiendo bebidas embriagantes, que cuenten con sus licencias actualizadas.

Finalmente, indicó que las denuncias por exceso de ruido no disminuyen, así como tampoco los casos de establecimientos de bares y cantinas que operan fuera del horario permitido y por es razón se aplican entre 8 y 10 multas económicas de manera semanal, aparte otras 6 u 8 de abarrotes que se pasan de los horarios.