El tema del aborto se observa con una discusión moral y legal inacabada, pues los grupos feministas tienen el derecho de defender sus ideas e intereses al anteponer que nadie debe decidir sobre el cuerpo de las mujeres que no desean, por cualquier causa o motivo, tener un embarazo, aunque también existe la contraparte, que tiene derecho de estar a favor de la vida desde la concepción.
El presidente de la Confederación Nacional de Colegios y Asociaciones de Abogados de México, Sergio Delfino Vargas, comentó que el tema de la despenalización del aborto ha generado más polémica en los últimos años, al llevarlo a los congresos de los estados, en donde los diputados, con intereses más de índole político, no han querido llegar al fondo ni aceptar o reprobar la acción.
Ha sido la causa por la que grupos feministas van un paso adelante y ganando en este asunto, al recurrir a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que votó a favor de la despenalización del aborto asistido, pero, a la par, también ha autorizado a los médicos que se les respete la objeción de conciencia para no practicarlos, aunque la ley lo ordene.
Desde el ámbito jurídico, los abogados “reconocemos que los diputados sólo han buscado quedar bien con la ciudadanía al no entrar a la despenalización del aborto y haberlo dejado en manos de la Corte de Justicia”, que, por lo pronto, ha dado un primer paso para exigir a los gobiernos que no se castigue legalmente a quienes hayan recurrido en su práctica, lo que tendrá que ser acatado por las autoridades fiscales y judiciales de los estados.
Por lo pronto, es un triunfo logrado por las mujeres que han estado al frente de la batalla por lo que consideran es uno de sus derechos, la decisión de lo que pueden o no hacer con su cuerpo, entre otras cosas, recurrir al aborto, “sus argumentos son válidos, como la reproducción libre, el que se trata de su cuerpo, no truncar sus expectativas de vida, su salud, su situación económica, estudios, trabajo y otros más”.
Pero también deberá hacerse respetar, de alguna manera, la ideología y derecho de otras personas de estar a favor de la vida y que consideran que hay vida desde el embrión, feto o bebé, “según lo quieran considerar, dependiendo del desarrollo del embarazo. Pero lo que es claro, es que se toma una decisión sobre un ser indefenso y sin voz, tal como lo dicen las personas pro vida”.
Delfino Vargas insistió que ambos argumentos son válidos y deberían ser respetados, no sólo por los hacedores y aplicadores de las leyes, sino entre los mismos grupos, no obstante, está lejos que esto pueda llegar a un acuerdo en los congresos de los estados, por los intereses políticos de por medio, y es casi seguro que el balón llegará a la Suprema Corte.