Mal redactado e indebidamente estructurado, el tipo penal de feminicidio recién aprobado por el Congreso local, ya que dejaría libres a asesinos de mujeres, opinó el jefe del Departamento de Derecho de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, Luis Eloy Morales Brand.

Explicó que en lo técnico, el derecho penal es gramatical, de tal forma que cada tipo penal debe ser muy claro, sin recovecos ni dando lugar a interpretaciones, y la definición impuesta al delito del feminicidio de “privar de la vida a una mujer por razones de género”, no es clara.

Y es que si bien varias fracciones dan cuenta de los diversos supuestos para acreditar la razón de género, lo cierto es que se retipificaron calificativas del homicidio, y cuando dos tipos penales dicen lo mismo se da el “concurso aparente de normas”, y entonces debe aplicarse el más benéfico al imputado.

Además, establece al final que “en caso de que no se acredite el feminicidio, se aplicarán las reglas del homicidio doloso” y eso es un yerro, pues los tipos penales como el homicidio, no tienen reglas, sino descripción de hechos y penas; adicionalmente, la acreditación del delito sería en el juicio oral y ahí el juez tendrá que absolver, no aplicar reglas de nada.

En ese sentido, Morales Brand explicó que de no acreditarse las razones de género, no puede reclasificarse a homicidio porque la acusación se agotó y el juez no puede decidir que si no se acreditó el delito imputado, “vamos a violentar toda la defensa, todo el proceso y a echar atrás el trabajo para cambiarlo a homicidio”.

“Si cada vez que la Fiscalía no acredite se estará reclasificando, entonces significa que se van a tener como conejillos de indias a las víctimas y a los inculpados, lo cual está prohibido por el Artículo 23 Constitucional”.

En entrevista radiofónica de la estación XEBI, el catedrático universitario sostuvo que las experiencias de generación de impunidad en entidades donde se ha aprobado el feminicidio, derivan por mucho de un proceso legislativo inadecuado y de mala redacción.

“Desgraciadamente, en México se practica mucho el copiar normas de la Federación o de otros estados que se han adelantado en una disposición, pero sin armonizarla a las leyes locales, y una mala estructuración y redacción en el contexto de un código, genera impunidad”, concluyó.