MONTERREY, N.L.- Un homenaje a la música mexicana en donde demostró su herencia artística fue el que ofreció Ángela Aguilar, en el concierto ofrecido la noche del 15 de septiembre en el Club Ecuestre Las Vigas.
La hija de Pepe Aguilar arribó a tierras regias después de más de seis meses de inactividad por la contingencia del COVID-19, haciéndolo con el pie derecho.
En punto de las 21:15 horas la también nieta de Flor Silvestre y Antonio Aguilar salió al escenario instalado para esta ocasión, a pesar de las restricciones sanitarias por las que se canceló la ceremonia oficial de El Grito en el Gobierno del Estado y municipios de Nuevo León.
Durante esta velada, la artista de 16 años y nominada a los Premios Grammy y Grammys Latino en el 2018, mostró dominio en el escenario, portando orgullosamente diferentes vestidos mexicanos.
“Paloma Negra” y “Cielito Lindo” fueron temas interpretados por la joven promesa de la música vernácula, quien aprovechó la velada para mostrar su poderosa, pero a la vez dulce voz, que cautivó a los presentes.
El clímax del show fue cuando la artista invitó al escenario a su hermano, Leonardo Antonio, para cantar a dúo “Fruta Prohibida” y “Lo Busqué”.
Ángela también rindió tributo a Selena Quintanilla, la Reina del Tex Mex, con temas como “No Me Queda Más” y “Como La Flor”.
Para finalizar, agradeció a la ciudad donde volvió a retomar sus conciertos después de la pausa obligada por el COVID-19. (Ricardo Guerra/Agencia Reforma)