Érika Hernández
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES) de al menos 11 estados se enfrentan a recortes presupuestales y demoras en sus mensualidades que complican su operatividad en pleno proceso electoral.

Se trata de los institutos de Guerrero, San Luis Potosí, Sinaloa, Ciudad de México, Morelos, Tamaulipas, Zacatecas, Colima, Yucatán, Nayarit y Tabasco, los cuales sufrieron recortes de 30 a 70 por ciento de su presupuesto.

De esas entidades, cuatro tendrán elección para la gubernatura o Jefatura de Gobierno, y el resto a alcaldías y Congresos locales. Todas, excepto Yucatán, son gobernadas por Morena o aliados.

Para algunos de esos OPLES, la situación se complica más debido a que deberán organizar su respectiva elección en medio de la violencia.

La Dirección de Vinculación con OPLES del INE presentó a consejeros el informe de la situación financiera de los 32 institutos locales para 2024, año en el que todas las entidades tendrán algún tipo de elección.

Del total, 14 no han recibido mensualidades o les han llegado incompletas por parte de los gobiernos estatales; esto repercute en las ministraciones de prerrogativas para los partidos políticos.

Según el informe, con datos al 15 de febrero, de todas las entidades únicamente cinco no sufrieron recorte presupuestal.

«Las reducciones que muchos de ellos sufrieron al presupuesto que solicitaron puede tener un impacto directo en las actividades que tienen que realizar en el marco de los procesos electorales locales», dijo hace unos días la consejera Dania Ravel al pedir al Consejo General darle seguimiento a la situación presupuestal.

Guerrero no sólo encabeza la lista de riesgos por violencia, también la falta de interés del Gobierno estatal de entregar recursos al OPLE, pues propuso al Congreso un recorte de 70 por ciento de su presupuesto.

De los 450.8 millones que solicitó el organismo para la elección a diputados locales y 83 alcaldías, sólo le entregaron 148.4 millones.

El OPLE pidió una ampliación de 281 millones, pues tendrá elección a alcaldías y diputaciones, pero sólo se le autorizaron 20 millones, para la producción de boletas, pero con ese dinero únicamente cubre 33 por ciento del costo total.

También le «prestaron» equipos de cómputo, dispositivos móviles para el PREP, mesas y sillas, y 14 camionetas.

En enero, el Gobierno estatal le debía depositar 25 millones de pesos, y únicamente le depositaron 12 millones.

El Congreso de San Luis Potosí le recortó al OPLE 62 por ciento, por lo que con 176 millones tendrá que organizar la elección, e incluso, un plebiscito que ahora también le exigen.

La autoridad electoral pidió al Gobierno estatal una ampliación de 192.8 millones, pero sólo le avalaron 50 millones, sujetos a «disponibilidad presupuestaria».

El organismo priorizó la producción de material, pero advirtió que carece de personal. Además, hay retrasos en las ministraciones de enero y febrero.

En la Ciudad de México, que renovará la Jefatura de Gobierno, Congreso y alcaldías, el OPLE nuevamente sufrió un recorte, ahora de 40 por ciento: de los 2 mil 141 millones solicitados se le entregaron mil 266 millones.

En enero pidió al Gobierno capitalino una ampliación por 362 millones, y el 1 de febrero le fue rechazada, con la aclaración de que, si en el transcurso del ejercicio fiscal hay excedentes de libre disposición, se considerará la petición.

Consejeros locales confirmaron que su situación sigue igual, lo que repercute en las actividades de educación cívica y participación ciudadana.

A los institutos de Sinaloa y Morelos no sólo les quitaron 40 por ciento de los recursos solicitados, tampoco están recibiendo las mensualidades completas de la partida aprobada. Al primero, en enero, le dieron 2.9 millones de los 106 millones que debían depositarle.

Mientras que el segundo pidió una ampliación de 75 millones y hasta la semana pasada aún no le respondían. En enero sólo le depositaron 14 millones de pesos, de los 65 millones de debían darle. Su situación empeora por adeudos de 2023.

En Zacatecas se vive una situación compleja por la violencia, el recorte de 38 por ciento al OPLE, respecto del dinero solicitado, pone en riesgo 14 proyectos estratégicos para la elección, entre ellos la adquisición de equipo de cómputo y contratación de personal para el PREP y la recolección de paquetes electorales.

Ese instituto debía recibir en enero 47 millones de pesos y sólo le entregaron 25 millones, además del adeudo que ya tenía el Gobierno estatal con el organismo.

Los casos más graves son Puebla y Nuevo León, pues sufrieron recortes de 92 y 76 por ciento, respectivamente; sin embargo, hace unos días los gobiernos estatales aceptaron ampliarles su presupuesto, por lo que la disminución ahora quedaría en 20 por ciento.

En la lista de entidades a las que no les depositaron las mensualidades o lo hicieron de manera incompleta están Campeche, Chiapas, Guerrero, Morelos, Nayarit, Oaxaca, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora y Zacatecas, todas ellas gobernadas por Morena o sus aliados.