David Loji
Agencia Reforma

El Corolla cumple 50 años y para celebrarlo, Toyota le dio una manita de gato a su clásico citadino.
Lo primero que mejoró fue el motor, que aumentó su potencia de 132 a 140 caballos de fuerza. Aunque el aumento de poder es modesto, el conductor lo puede percibir, responde con mayor confiabilidad que antes. Desde el año pasado tiene transmisión continuamente variable, que no recibió cambio. Cuenta con un modo manual que simula 7 velocidades y la versión SE integra controles en el volante para hacer los cambios.
La dirección tiene asistencia eléctrica con una sensación bastante  natural. No es demasiado suave y es razonablemente comunicativa, lo cual permitió tomar curvas cerradas de manera segura.
Aunque Toyota comenta que solo ha cambiado el motor, el nuevo Corolla nos  sorprendió por tener un manejo menos «sedado» y por ser más comunicativo. Ahora transmite más al conductor, proporcionando mayor sensación del camino.
La suspensión a pesar de tener eje rígido trasero sorprendió por su elevado agarre y balance.
La adherencia es tenaz y permite tomar curvas cerradas a velocidades más altas de lo que se podría esperar.
El exterior luce leves cambios como un nuevo frente que tiene parrilla rediseñada y faros actualizados con un diseño más esbelto.
Las luces frontales son tipo BI-LED en todas las versiones, pero en la SE tiene diseño de doble reflector.
Otra diferencia entre las versiones del nuevo Corolla es el diseño de las luces diurnas mediante LED´s, que en las versiones C y LE son horizontales y en la tope de gama SE son verticales.
Además la parrilla es más grande y deportiva en el nivel de equipamiento SE, contando con textura de malla.
Los cambios al interior son mínimos, constando de nuevas salidas de aire acondicionado y nueva consola central. También incluye pantalla táctil de 7 pulgadas en todos los niveles de equipamiento.

Más información: Toyota Aguascalientes

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