La Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado puso fin al “terrorismo ambiental” que estuvo ejerciendo principalmente en contra de automovilistas que no habrían cumplido con la verificación vehicular o bien, sus autos no tenían el engomado que demostraba haberlo hecho.

El titular de la Proespa, Héctor Anaya Pérez, aseguró que si bien continuarán los operativos de revisión para ubicar a los automovilistas incumplidos con la obligación legal que se tiene, de no contaminar y que hayan cumplido con la verificación, ya no serán retirados los vehículos de circulación, antes bien, se les conminará a que paguen una multa y cumplan con lo establecido en la Ley de Protección al Ambiente.

Dio a conocer que se implementarán nuevas estrategias para fomentar el cumplimiento de la verificación vehicular, y se dejará de asegurar los vehículos automotores, que en fechas recientes el Colegio de Abogados consideró como ilegales e inclusive, interpuso un par de denuncias, de ahí, que si bien no se dio la razón a litigantes, al menos, se decidió dejar de lado esa acción coercitiva.

La alternativa que se tendrá es llevar a cabo campañas de concientización e información, para que quienes tengan atraso en cumplimiento de la verificación, la realicen, “los aseguramientos y los resguardos en pensiones, que en ocasiones resultaban más onerosos que la misma multa de verificación, esos se retiran, eso se cancela, ya no vamos a trabajar de esa manera, sí vamos a levantar la infracción, pero de ninguna manera vamos a perjudicar más allá al ciudadano”.

Si bien, insistió, los operativos continuarán en las calles y avenidas, ya no se llevará grúa para trasladar a los automotores incumplidos al corralón, simplemente se aplicarán las sanciones establecidas en el reglamento y se invitará a la gente a que acuda a la procuraduría a regularizar su situación, que pague la multa y habrá descuentos en su morosidad.

Se debe entender, dijo Anaya Pérez, que si se quiere una calidad aceptable del aire, se debe contribuir a que las emisiones contaminantes estén dentro de los rangos establecidos en las normas oficiales mexicanas, “no podemos seguir contribuyendo a elevar esos niveles de contaminación”, advirtió, tras referir que en la actualidad es verificada una tercera parte del padrón vehicular, lo que representa un poco más de 200 mil unidades.