CDMX.- Entre lágrimas, la Familia Real británica despidió ayer a su gran matriarca, la Reina Isabel II, luego de 10 días de servicios y eventos públicos.
Carlos III, nuevo monarca de Reino Unido, derramó lágrimas en la londinense Abadía de Westminster, específicamente mientras se entonó el himno «Dios Salve al Rey», durante el servicio con cuerpo presente.
La Duquesa de Sussex, Meghan Markle, con su sombrero de ala ancha, vestido y capa negros, acaparó miradas, pues ha sido una constante voz crítica contra lo opresivo que son los deberes reales. Durante el servicio, mientras el féretro de la monarca fallecida a los 96 años era retirado, lloró.
Las fotografías de la prensa también apuntaron a Enrique y su hermano, el Príncipe Guillermo, al abandonar la iglesia y acompañar la procesión de la carroza fúnebre con destino al Castillo de Windsor.
Hace hace 25 años caminaron tras el féretro de su madre, la Princesa Diana, y ayer lo hicieron con el de su abuela.
El segundo lo hizo con uniforme militar, mientras que el primero, por tener prohibido ese atuendo tras su renuncia a los deberes reales, lució traje.
Se les vio distantes, con semblantes fríos, ensimismados en su interior y sin hacer contacto visual.
Con velo, Catalina, Princesa de Gales, esposa de Guillermo, homenajeó a Isabel II al utilizar una gargantilla de perlas que pertenecía a la monarca y era de sus favoritas.
A Isabel II también la despidieron algunos de sus animales más queridos, entre ellos su pony Emma y los dos perros corgis que la sobrevivieron, Muick y Sandy.
Dentro, en la Capilla de San Jorge, la monarca fue enterrada, en un servicio privado, al lado de su difunto esposo, el Príncipe Felipe. (Staff/Agencia Reforma)