Por FRANCISCO VARGAS M.

En el cómodo y remozado cortijo Los Robledo que se ubica al poniente de esta ciudad capital, se llevó a cabo un atractivo e interesante festejo taurino, en el cual el novillero capitalino Diego Garmendia, indultó al bravo novillo de nombre “Mariachi” de la ganadería aguascalentense de San Isidro; astado de embestidas nobles y con gran calidad.
En el festival partieron plaza el matador de toros Isaac Chacón, quien escuchó palmas.
El aficionado práctico tras realizar una faena lucida Óscar Franco cortó una merecida oreja.
Por su parte los novilleros Eduardo Castro también cosechó un apéndice.
Enrique de Ayala se lució con capa y muleta siendo premiado con las dos orejas.
Diego Garmendia se abrió con capa lanceando de manera lucida y efectiva, mientras que con muleta cuajó una faena artística aprovechando las estupendas embestidas del bravo astado mismo que por su calidad merecidamente le fue perdonada la vida; mientras que el novillero capitalino por adopción aguascalentense recibió los premios simbólicos dando la vuelta triunfal.
Por su parte Eduardo Castro no se quiso quedar atrás al cortar dos apéndices. (pacovargas_@hotmail.com )