Benito Jiménez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Aunque el Gobierno federal acreditó que durante la desaparición de los 43 normalistas en Iguala, Guerrero, mandos militares fueron omisos para proteger al soldado Julio César López Patolzin, infiltrado con los estudiantes, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) afirmó en 2015 que hizo lo necesario para buscarlo.
«Por lo que hace a las acciones para localizarlo, desde que se tuvo conocimiento de su posible desaparición, se dispuso a los diversos organismos militares jurisdiccionados al área donde ocurrió el suceso, que procedieran a su búsqueda, localización y, de ser necesario, rescate, además de establecerse una coordinación con las autoridades de los tres niveles de gobierno, para dar con su paradero; cabe hacer la aclaración que la búsqueda aún continúa», afirmó la Sedena en una respuesta de información fechada el 22 de septiembre de 2015, a casi un año de los hechos.
Firmado por el General de Brigada David Córdova Campos, entonces subjefe Administrativo y Logístico del Estado Mayor de la Defensa Nacional, el oficio aseguró que se implementó entonces un mecanismo de reparación del daño para los familiares, no obstante, que no le correspondía realizar ese trámite.
«En relación a los beneficios y apoyos que se han destinado a los familiares, hasta el momento esta Secretaría cubre el total de percepciones que recibía el desaparecido, con derecho a la atención médica, en tanto se determina la investigación que lleva a cabo la Procuraduría General de la República sobre su paradero», estableció la Sedena en esa fecha.
De acuerdo con el Informe de la Comisión para la Verdad, el teniente de Infantería Francisco Macías Barbosa, del 27 Batallón de Infantería con sede en Iguala, Guerrero, recibió las comunicaciones del soldado Julio César López Patolzin, infiltrado en la normal Isidro Burgos para que informara sobre acciones de los estudiantes, así como detectar a grupos subversivos o criminales.
López Patolzin, quien causó alta el 16 de enero de 2009 en el 50 Batallón de Infantería de Chilpancingo, con un tiempo de servicio de 5 años 8 meses, dejó de tener contacto con su superior alrededor de las 22:00 horas del 26 de septiembre de 2014, cuando se suscitaron los hechos violentos contra los normalistas.
«Se confirma que los mandos militares de la región no realizaron acciones para la protección y búsqueda del soldado Julio César López Patolzin», concluye el informe dado a conocer el jueves pasado.
El soldado iba junto con 14 estudiantes en el autobús Estrella de Oro 1531, que fue tomado por los normalistas en las inmediaciones del Palacio de Justicia.
De acuerdo con el documento, la Sedena tuvo conocimiento de los hechos de violencia cuando un soldado, identificado como Eduardo «N», tomó fotografías de lo que ocurría en el Palacio de Justicia de Iguala, entre las 22:00 y las 22:30 del 26 de septiembre de 2014
El camión donde López Patolzin viajaba fue detenido por policías de Iguala y los 15 estudiantes, incluido el soldado, fueron llevados a Loma de Coyotes.