Benito Jiménez y Claudia Guerrero
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Tras advertir que la independencia de México no está a la venta, el Presidente Andrés Manuel López Obrador envió una carta a su homólogo estadounidense, Joe Biden, para responder a los reclamos de ese país ante la política energética adoptada por la 4T.
El Mandatario advirtió que, aún cuando se debe cuidar la relación bilateral con Estados Unidos, no permitirá que México sea tratado como si fuera colonia.
«Podemos tener muchas oportunidades por la vecindad y por tratarse del país con más potencial económico y comercial del mundo, y todo lo que se pueda obtener en beneficio de México; sin embargo, nada de eso se equipara con la independencia, la soberanía y la dignidad de nuestro pueblo», dijo.
«Para decirlo de manera sencilla, México no se vende, México es de los mexicanos, de nuestra generación y de los que vienen; eso no tiene precio, no hay arreglo que valga, es como el querer conciliar principios, eso no se puede».
En conferencia, López Obrador sostuvo que integración comercial no significa que México se debe someter a las decisiones de sus socios.
También dejó en claro que el T-MEC es un acuerdo de conveniencia mutua e incluso cuestionó sobre los riesgos que enfrentaría Estados Unidos si no contara con ciertos insumos que se producen en el País.
«Hay una dependencia mutua, no sólo es ¿qué harían en Estados Unidos sin la fuerza de trabajo de los mexicanos? sino ¿qué harían con su industria sin las autopartes que se producen en México? Un vehículo en Estados Unidos costaría 10, 15 mil dólares más sin el comercio de autopartes producido en México, y así en muchas otras actividades», afirmó.
«Entonces, es una relación muy consolidada. Lo único que estamos buscando es que se respete nuestra soberanía, que esa integración no signifique sumisión y afortunadamente el Presidente Biden así me lo ha expresado más de una vez, que la relación se tiene que dar en un pie de igualdad y de respeto a nuestra soberanía».