Jesus Emmanuel Leon Vazquez
Agencia Reforma

Ante las advertencias de investigadores de la UNAM sobre que el Tren Maya se construye sin analizar el impacto ambiental que ocasiona, ni haber consultado a las comunidades indígenas, el Presidente López Obrador les recomendó a ellos que hablen «con el pueblo».

«Que hable la UNAM o los verdaderos o pseudo ambientalistas con las comunidades, que hablen con el pueblo», respondió en Chetumal, adonde llegó a supervisar la obra.

«Ya están hablando los ejidatarios, los campesinos», añadió, aunque luego se excusó ante las preguntas de los reporteros pues dijo que hay veda electoral.

López Obrador, quien en enero advirtió que «llueva, truene o relampaguee», el Tren de mil 500 kilómetros será inaugurado en 2023, a pesar de las denuncias de afectaciones ambientales, evitó responder si podría reunirse con los investigadores y pobladores indígenas que han denunciado la imposición de la obra.

Este jueves, investigadores de la UNAM señalaron que el Tren Maya ha ocasionado despojos de tierras, devastación de ecosistemas y cambios constantes de trazo por la cerrazón del Gobierno, ante las opiniones de expertos ambientales.

Ana Esther Ceceña, adscrita al Instituto de Investigaciones Económicas, observó que la Manifestación de Impacto Ambiental del Tramo 1, de Palenque, Chiapas, a Escárcega, Campeche, estuvo mal hecha.

«Había una serie de problemas, los pasos de fauna, el cálculo de la ruta, suelo cárstico, este tramo pasaba por un anillo de cenotes o alcanzaba una parte del anillo de cenotes. Estamos pensando en un tren de carga, que será muy pesado y que pasará a 160 kilómetros por hora sobre un suelo que es calcáreo, poroso y quebradizo», expuso.

Esta semana, en el tramo 5, de Cancún a Tulum, donde se lleva a cabo la deforestación sin contar con un estudio de impacto ambiental, una zona de cuevas y ríos subterráneos, apareció un socavón.

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