En la entidad se reportan por semana alrededor de cuatro casos de hepatitis A, mientras que de la B, C, D y E, se registran en promedio dos, informó Víctor Manuel Sánchez González, médico epidemiólogo; el especialista detalló que esta enfermedad se puede adquirir tras la ingesta de alimentos y agua contaminada o bien a través de fluidos corporales, ya sean transfusiones sanguíneas, contacto sexual y en casos más frecuentes, accidentes laborales.
“La A es la más benigna, sin embargo, si no es atendida puede llegar a ser fulminante y terminar en desenlace fatal para el paciente”, anotó el médico.
En el caso de las que son de tipo viral, es decir la A y la E, señaló que se adquiere luego de ingerir alimentos que han sido manipulados sin el debido aseo, ya que contienen materia fecal.
Dijo además que algunas hepatitis son causadas por consumo de sustancias tóxicas, como el alcohol o algunas otras drogas.
Si bien manifestó que no es curable, se puede prevenir cualquiera de los tipos de hepatitis; específicamente en el caso de la A y la E, la higiene sería la medida indispensable a incluir, a fin de no adquirir dicho padecimiento.
En cuestión de las hepatitis B, C y D, es prudente implementar preservativo a la hora del contacto sexual; en caso de requerir una transfusión sanguínea, verificar que sea sangre segura; además de echar mano de las vacunas.
Aclaró que los síntomas regularmente son fatiga general, dolor abdominal, náusea, vómito, coloración amarillenta en los ojos y pies, la orina se torna más obscura y el excremento más pálido.
Mencionó que la de tipo C es en donde los índices de mortalidad son más altos, puesto que ésta es un precursor de cirrosis o cáncer.