RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

Pues le fue peor a Enrique Peña Nieto al pedir a su esposa, la actriz Angélica Rivera, que diera las explicaciones sobre cómo adquirió la ahora ya muy famosa “Casa Blanca”. Es la primera vez en la historia de México que la esposa de un presidente sale a dar explicaciones sobre la adquisición de un bien, en este caso inmueble. El día que llegó de su viaje por China y Australia, Peña Nieto lo primero que hizo fue hacer una serie de declaraciones en el mismo hangar presidencial, no quiso esperar más y bajando del avión ya estaba todo listo para su mensaje. Se le veía molesto, con el rostro desencajado. También se le apreciaron más canas en su pelo y eso que apenas va a cumplir dos años en el poder. Ahí, entre otras cosas, anunció que la oficina de comunicación social daría más detalles sobre la compra de la “Casa Blanca”, pero horas más tarde inopinadamente se anunció que no sería la oficina de comunicación social sino la misma Angélica Rivera quien daría las explicaciones pertinentes sobre cómo compró la mansión. Desde luego que había curiosidad sobre qué sería lo que argumentaría la primera dama, sobre todo porque eso nunca antes había acontecido en la historia del país. Por la noche y en cadena nacional, la señora Rivera de Peña, sin teleprompter, dio un informe pormenorizado de cómo había adquirido la casa. Igual que su marido, se veía molesta, a leguas se notaba que a la familia presidencial le había sacado de quicio la balconeada que la investigación de Carmen Aristegui y su grupo de periodistas había hecho con base en una investigación periodística muy profesional. Datos y más datos se habían dado a conocer y la indignación de la población por el tremendo caserón que se había comprado la familia Peña-Rivera iba en aumento, por ello los asesores presidenciales aconsejaron al presidente que una buena salida era que la primera dama fuera quien diera la explicación de cómo se había hecho de la casa. Craso error, pues en lugar de que amainara el enojo ciudadano, éste fue en aumento, lo único que generó fueron más comentarios hirientes con un sinfín de memes burlones en las redes sociales, principalmente en facebook. En el caso de los políticos de oposición –dirigentes y legisladores– así como de algunos líderes de opinión, la salida de Angélica Rivera generó más cuestionamientos, por ejemplo: que debe aclarar cómo, cuándo y a quién venderá los derechos de la propiedad valuada en 54 millones; así mismo, en el Senado los legisladores del PRD pidieron iniciar una investigación sobre la millonaria propiedad, que es lo menos que pueden pedir, y a través de un punto de acuerdo los perredistas también pidieron que se investigue al propio presidente y a su esposa. Esto con base en la declaración patrimonial del Presidente en la cual no se incluyó la compra de la casa de su esposa. Así mismo, los perredistas estarán solicitando a la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda que se investigue la supuesta capacidad económica de la esposa del presidente. Por su parte, el Partido MORENA, léase López Obrador, presentará una queja a la función pública pues consideran que el Presidente faltó a la ley al no incluir en su declaración patrimonial los bienes de su esposa. Los que no han anunciado algún recurso legal para aclarar este asunto son los panistas. Se han visto cautos y solo ha habido declaraciones tímidas al aire, no con la consideración que el asunto reviste. Y bueno, eso debe ser porque a ellos también les ha llovido en su milpita con eso de los videos de las fiestas privadas de sus legisladores con mujeres de la vida alegre y las acusaciones de los ya famoso “moches”.

Como usted puede darse cuenta, los partidos políticos en su totalidad están salpicados y algunos muy manchados por el descrédito de la corrupción. Cada vez más se comprueba que los partidos son negocios de una o varias familias así como de gavillas de facinerosos que no ven por el bien común sino por el bienestar particular. Y si no solo es cosa de analizar cómo está la economía mexicana. El cómo viven casi 70 millones de mexicanos… en la extrema pobreza. Con bastante rencor a las autoridades hacendarias, veíamos la semana pasada que la gasolina es más barata en los EU y en la franja fronteriza de nuestro país. Casi 4 pesos menos que en México, ¡imagínese usted! O sea que en un tanque de 60 litros se ahorran más de doscientos pesos, lo equivalente a poco más de tres días de salario mínimo. Y obviamente que en la franja fronteriza bajan los precios del combustible porque si no los paisano de esa zona cargaría sus tanques en los EU, lo que traería como consecuencia que las gasolineras de esa franja fueran a la quiebra. Al conocer esta noticia, recordaba cómo hasta no hace muchos años, los ciudadanos estadounidenses cruzaban la frontera para cargar sus tanques de gasolina en nuestro país, pues era más barato el combustible y hoy por los malos gobiernos mexicanos la cosa se revirtió, a pesar de que el crudo –petróleo– se lo vendemos a los norteamericanos y que la lógica indicaría que aquí debería ser más barata la gasolina.

Hoy en México estamos viviendo una situación de ingobernabilidad tremenda, la cual se traduce en desobediencia civil al orden establecido debido principalmente a que el gobierno no ha respondido a la voluntad popular, lo que ha hecho que la mayoría de los ciudadanos, al no estar identificados con el gobierno, no haga suyas las líneas y ejecutorias del poder, legalmente establecido.

Hoy en México ha sucedido algo inédito: el suspender el desfile que conmemora el aniversario de la Revolución Mexicana. Increíblemente las autoridades federales tuvieron miedo a la reacción que tendría la población a esta celebración, pues quiérase o no, a 104 años del inicio de la cruzada revolucionaria hoy estamos viviendo otra revolución en la que el factor violencia e inseguridad han marcado la pauta para que la población empiece a tomar las que considera mejores decisiones para sacar a México de este marasmo que está generando la debacle económica y social. No es fortuito que en algunos estados del país los ciudadanos se hayan organizado –y armado– para defenderse y para parar la violencia –robos, secuestros, asesinatos, etc.– que los integrantes de los diferentes grupos del crimen organizado ya habían implementado en gran parte del territorio nacional ante la complacencia y tibieza de las autoridades, que pensaron que con implementar una guerra sangrienta la iban a terminar. Fue peor, pues la incrementaron. Los carteles, que ya no solo se dedicaron al trasiego y la venta de droga, encontraron más ingresos con la venta de protección, el cobro de piso, los secuestros, la colocación de gente afín en cargos de elección popular, etc. Compraron miles y miles de conciencias, hasta empoderarse de los altos círculos políticos y gubernamentales. Michoacán es un caso muy claro de lo que acontece en México, con un capo que antes de dedicarse al crimen organizado fue maestro normalista de educación primaria y al cual las autoridades federales, con todo y sus modernos aparatos y métodos de investigación, aún no han podido capturar y si en cambio los ha traído de cabeza. Ya tumbó a un gobernador y uno de sus hijos –del gobernador– está en la cárcel al habérsele comprobado algunas entrevistas con el capo.

En el caso de Iguala y los normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, ya están en la cárcel los autores intelectuales de la desaparición de estos jóvenes: el ex alcalde José Luis Abarca y su esposa María de los Ángeles Pineda Villa –con antecedentes familiares de narcotraficantes de grueso calado–. Pero resulta que ni aun habiendo capturado a quienes dieron la orden de la desaparición han podido sacarles la declaración de qué pasó con estos muchachos. Cosa rara pues es de sobra conocido cómo los agentes ministeriales, en este caso federales, hacen cantar a quien sea a la voz de ya. Algo no está funcionando. Ya cayó el gobernador Ángel Aguirre por este asunto y las cosas en Guerrero siguen peor. Acapulco, el principal centro de atracción turística de México, junto con Cancún, está en agonía. El pasado puente vacacional registró una concentración de visitantes de poco menos del 50 por ciento, lo cual era de esperarse luego de que los inconformes han tomado el aeropuerto de ese lugar, lo mismo que las casetas de cobro, algunas de ellas incluso han sido cerradas por muchas horas para presionar a las autoridades para la devolución de los normalistas. Aunado a lo anterior el abasto de alimentos tanto perecederos así como enlatados y embotellados han dejado de llegar a Acapulco a causa de los saqueos de camiones y también por los bloqueos de carreteras, lo cual es ahora un problema mayúsculo no solo por el turismo sino para la población en general ya que los precios de los productos han subido mucho, pues ya se sabe que lo más caro es lo que no hay.

En Aguascalientes no hemos sido la excepción con respecto a las marchas, las cuales se han dado pero de manera pacífica, como debe ser. Pues la violencia no se combate con violencia. Y mucho menos violando el estado de derecho al que todos tenemos la obligación de respetar para una mejor convivencia. Pero como en todo, siempre hay quienes a río revuelto tratan de llevar agua a su molino y ya hemos visto las escenas en la televisión de cómo los llamados “anarquistas” han tratado de generar actos violentos incrustándose en las diferentes marchas que se han efectuado en la ciudad de México para tratar de prender la mecha de la violencia que genere la reacción del Estado mexicano también violenta y así convertirse en mártires de la democracia y de la falta de libertad de expresión. Las autoridades ya han señalado la identificación de cinco grupos anarquistas en el D.F.: Okupa, Cruz Negra, Anarquistas de México, Coordinadora Estudiantil Anarquista e Instinto Salvaje.

El año 2014 está terminando. Estamos a 40 días de que termine este año en el que las cosas para la ciudadanía fueron infaustas: aumentos, mes a mes, de los carburantes; leyes nuevas con más cargas tributarias que seguirá pagando una inmensa mayoría de ciudadanos que apenas tiene para mal comer. Una violencia generalizada a la que no se le ve fin. Un presidente de México mucho muy rebasado por los problemas y del cual lo único que le pide la población es que renuncie. Es indudable que a dos años de gobierno priísta la población ya extraña a Fox y Calderón. El año que entra habrá elecciones federales y en algunos estados de gubernaturas, el partido en el poder debe estar temblando, pues su guía principal les está dando la descobijada de su vida. A ver qué pasa.