El pasado 15 de mayo, como cada año, los mexicanos celebran a sus maestros. Así lo han hecho desde 1918, año en que se conmemoró por primera vez en nuestro país.
Su origen surge por iniciativa de los diputados Benito Ramírez y Enrique Viesca Lobatón, quienes presentaron el 27 de septiembre de 1917 en el pleno del Constituyente el proyecto para la celebración. En sus motivos esgrimieron “el llamar la atención sobre la injusticia prevaleciente con los profesores y la importancia de honrar y dignificar su labor”. Por lo que propusieron una ley de dos artículos: el primero para declarar el 15 de mayo como Día del Maestro, y el segundo para que ‘los padres o tutores encargados de los niños, los enviaran en ese día a la casa de sus maestros, para saludarles, rindiendo el homenaje de su gratitud’. La propuesta fue discutida y se eligió el 15 de mayo como la fecha ideal, además de especificar que esa jornada se suspendían las clases en todos los niveles educativos y era necesaria la organización de actividades culturales para promover el trabajo del magisterio. “El dictamen quedó en los siguientes términos: ‘Se declara día del maestro el 15 de mayo, debiendo suspenderse en esa fecha las labores escolares’ y ‘En todas las escuelas se organizarán ese mismo día festividades culturales, que pongan de relieve la importancia y nobleza del papel social del maestro’. Esto es, no hay actividades escolares, pero las escuelas sí deben permanecer abiertas para honrar al maestro, así lo aprobaron los diputados” (Canales, 2021).
Después pasó al Senado, el cual no la modificó, sino centró la discusión en si la iniciativa de ley sería obligatoria a nivel nacional o solamente para el Distrito Federal y los territorios federales. Esto “No era un asunto menor, puesto que se venía de un largo conflicto entre centralismo y federalismo en la República, pero los senadores, en consecuencia, con los principios federalistas ratificados y reafirmados en la Constitución de 1917 de unos meses antes, indicaron que la ley en cuestión solamente debía regir para el Distrito Federal y los Territorios Federales, y se invitaría a las legislaturas locales a adoptar el mismo sistema” (Canales, 2021). Ya aprobado por el Senado, este fue ratificado por el presidente Venustiano Carranza.
A 104 años de su instauración, sin duda la conmemoración es emblemática para recordar la importancia de la labor docente. Sin embargo, creo que la celebración como un día festivo no es suficiente para impulsar y mejorar el trabajo docente en todos los niveles y que se vea reflejado en lo más valioso que tiene una sociedad, sus niños y jóvenes.