Azucena Vásquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El costo del sector restaurantero para mantenerse vivo durante el confinamiento ha sido muy alto.
Aplicaciones de reparto, como DiDi Food, Rappi y Uber Eats, que ahora son su principal canal de venta, se quedan con hasta 30 por ciento del valor de cada pedido.
El cobro que hacen estas aplicaciones es entre dos y cinco veces mayor que el de restaurantes que desarrollaron sus propios sistemas de entrega.
Aunado a ello, la retención de Impuesto al Valor Agregado (IVA) por parte de las plataformas, que a partir del mes pasado se hacen de manera inmediata, resta liquidez a los negocios de alimentos.
Restauranteros reconocieron que esto ha provocado que suban sus precios entre 12 y 15 por ciento, con el fin de que el margen de ganancias no sea tan bajo.
Zack Bezunartea, director general de Fat Vegan, dijo que estos canales de entrega son poco rentables para los restaurantes.
Marco Buendía, presidente de la Cámara Nacional de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), expuso que las aplicaciones no sólo cobran a los restaurantes, sino también a los usuarios.
“Para ellos en un negocio redondísimo. Les cobran a los usuarios y a nosotros”, manifestó.
Las empresas expusieron que las comisiones que cobran dependen de varios factores y se aplica por restaurante.
Si se reducen las comisiones, el negocio deja de ser rentable, por los costos operativos del servicio a domicilio, dijo Rappi.
En algunas ciudades de EU, como Seattle y San Francisco, las comisiones se limitaron a 15 por ciento.