CDMX.- Resiliencia, persistencia y trabajo, son las palabras clave para Salma Hayek, quien anoche, después de tres décadas de mudarse a Los Ángeles para probar una carrera actoral en EU, develó su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.
Al tomar la palabra, la actriz y productora recordó que en 1991, cuando unos amigos la visitaron en la ciudad y le pidieron que los llevara a conocer Hollywood Boulevard, un hombre de la calle intentó herirla con un cuchillo.
La terrorífica historia, dijo, le dejó una enseñanza: como latina, no era bienvenida, y si quería quedarse y triunfar en un país ajeno debería luchar contra todo y contra todos.
A sus 55 años, Hayek no sólo es la mexicana más universal del mundo del cine, sino que lo logró rompiendo barreras para los latinos, primero, y después, el cliché de que a las actrices maduras no las llaman más para trabajar.
Tan sólo este año, la veracruzana estrenó la comedia Bliss, con Owen Wilson; Duro de Cuidar 2, con Samuel L. Jackson, y Eternals, donde debutó como superheroína de Marvel.
El próximo jueves será el lanzamiento de su cuarto título, La Casa Gucci, con un reparto de envidia: Lady Gaga, Adam Driver, Al Pacino, Jeremy Irons, Jared Leto….
«Jamás me tomé a pecho una palabra desalentadora, y me dieron 100 frases de ellas. Les diría a todos ustedes: encuentren algo que amen. Yo me quedé por el amor que le tengo al cine», le dijo a sus admiradores allí reunidos.
En la velada, Hayek estuvo acompañada por su marido, el magnate Francois-Henri Pinault, su hija, Valentina Paloma, así como el actor Kumail Nanjiani y Victoria Alonso, presidenta ejecutiva de producción de Marvel Studios.
Como oradores invitados, subieron al estrado el astro de la comedia Adam Sandler y la cineasta ganadora del Óscar Chloé Zhao, muestra del amplio registro que ha tenido la mexicana en la llamada Meca del Cine.
Ubicada enfrente de las taquillas del famoso Teatro Chino de Hollywood Boulevard, la estrella de Hayek es la número 2 mil 709 del paseo. (Mario Abner Colina/Agencia Reforma)