Cuando una persona fallece es importante que los familiares den aviso de a las entidades con quienes pudiera haber contraído deudas, ya que de lo contrario éstas siguen generando intereses que pudieran hacerse impagables y meter en serios problemas a los familiares, así lo señaló el asesor financiero Gerardo Sánchez Herrera.

El especialista resaltó que las deudas también se heredan, por lo que es de suma importancia que cuando una persona muere, los parientes den aviso de manera inmediata al sistema financiero o bancario donde el fallecido tuviera algunas deudas, a fin de que se activen los seguros y se cancelen los saldos que debía. “La institución puede empezar a requerir al deudor y más si no sabe que murió la persona y ya tiene un atraso de uno, dos o tres meses, por lo que puede hasta quitar la propiedad, mientras los parientes no alerten de que ya falleció para que se active el seguro y la deuda termine”.

Destacó que lo mismo debe hacerse si se tenía un crédito automotriz, con alguna tienda departamental o hipotecario ante el Infonavit, el banco o cualquier otra institución. “Es importante que los parientes, cuando una persona fallezca, den aviso a las autoridades, al banco, al Infonavit, donde tenga su crédito hipotecario para que se cancelen las tarjetas de crédito y no sufran que a ellos se les exija el pago de los créditos que el fallecido había contratado”.

Sánchez Herrera afirmó que en el caso del pago de impuestos, si la persona fallecida quedó a deber ante el SAT, la Secretaría de Hacienda también se cobra con los activos que haya dejado la persona, ya sea un rancho, una fábrica o una casa, así sea la beneficiaria la esposa y los hijos, de ahí que es importante hacer también la respectiva notificación del fallecimiento ante el Servicio de Administración Tributaria y tramitar la cancelación del RFC del finado.