Rolando Herrera
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Entre 2014 y 2019, institutos de Salud del Gobierno federal y de los estados desviaron 4 mil 179 millones de pesos a través de empresas fantasma que simularon la prestación de bienes y servicios, informaron ayer investigadores de la organización Impunidad Cero.
En conferencia, indicaron que dichas empresas emitieron 22 mil 933 facturas a 90 instituciones de salud con las que en su momento se justificó la adquisición de bienes y servicios o la realización de obras.
Sin embargo, las empresas, explicó Luis Manuel Pérez de Acha, fueron boletinadas por el SAT como fantasma, es decir, que carecían de los recursos humanos y materiales necesarios para realizar los servicios contratados.
El Instituto de Salud del Estado de México, detalló Denisse Tron Zuccher, fue la institución que más dinero pagó a empresas fantasma al sumar mil 804.8 millones de pesos.
En cuanto a las empresas fantasma que más facturas emitieron, añadió Tron Zuccher, está Interacciones Biomédicas, con mil 613.5 millones de pesos; Kisa Importaciones, con 205.4 millones; Constructora Kedmex, con 186.8 millones; Distribuidora de Medicamentos y Cosméticos, con 172.8 millones; así como Tradeco Urbana, con 147.5 millones.
Pérez de Acha consideró que este esquema de contratar empresas fachada para desviar recursos es un problema que se ha registrado de manera generalizada en los últimos años.
“Los resultados son la punta del iceberg, demuestran una práctica sistemática de las empresas fantasma en el Sector Salud”, acusó.
El investigador dijo que basta recordar que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha documentado irregularidades en el Sector Salud que suman casi 99 mil millones de pesos.
Por su parte, José Mario de la Garza adelantó que con la información encontrada en la investigación se presentarán denuncias penales para que las autoridades investiguen y, en su caso, sancionen a los responsables.
“La narrativa de los hechos puede derivar en varios delitos, lo que se ha detectado es defraudación fiscal, lavado de dinero, delincuencia organizada y peculado”, indicó.
En tanto, el analista político Federico Reyes Heroles señaló que el dinero desviado tenía que haber llegado a los mexicanos más pobres, de ahí que la gravedad de su desvío sea aún mayor.
“Hay un contenido justiciero en esta investigación porque no sólo es el hecho de que no se hayan entregado algunos bienes, podrían ser otro tipo de bienes, pero estos son bienes que afectan la salud de los mexicanos”, enfatizó.