Rolando Herrera
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La Auditoría Superior de la Federación (ASF) presentó una denuncia penal por irregularidades detectadas en trabajos de mantenimiento y conversión de las refinerías de Tula y Salamanca en la revisión de la Cuenta Pública 2016.
La denuncia, formulada ante la Fiscalía General de la República (FGR), fue presentada en abril pasado y es la segunda que la ASF interpone por hallazgos derivados de la auditoría 479-DE a Pemex Transformación Industrial, en la que registró irregularidades por mil 250.5 millones de pesos.
La auditoría se practicó a recursos ejercidos en 2016, sin embargo, los 10 contratos revisados fueron adjudicados en 2013 y 2014 durante la gestión de Emilio Lozoya al frente de Pemex, y entre las empresas contratistas está Constructora Norberto Odebrecht, S.A.
Los resultados fueron dados a conocer en febrero de 2018 durante la tercera entrega de la revisión a la Cuenta Pública 2016, pero las denuncias fueron presentadas el 17 de febrero y el 19 de abril de este año.
La ASF concluyó que, en términos generales, Pemex Transformación Industrial no cumplió las disposiciones legales y normativas aplicables en la materia e incurrió en pagos improcedentes por mil 250.5 millones de pesos en distintos conceptos.
El más alto, que asciende a 936.8 millones de pesos, se dio debido a que Pemex no revisó que los costos unitarios que presentó la contratista fueran razonables y convenientes en relación con obras similares, lo que ocasionó que pagara con sobreprecio por los trabajos realizados.
“(También) pagos improcedentes por 139 millones 923.2 miles de pesos, debido a que en la ejecución de los trabajos por un monto superior al contratado dentro del mismo plazo de ejecución no se efectuaron los ajustes en los costos indirectos, de la utilidad y de los cargos adicionales”, indicó.
Otras irregularidades de menores montos fueron por pagos de volúmenes de obra mal calculados, cambios en alcances de los trabajos sin que el costo de los conceptos se ajustara a las nuevas condiciones convenidas, así como un mal control en el precio de la herramienta y equipo de seguridad ofrecido por los contratistas.
La auditoría se enfocó en la rehabilitación y reacondicionamiento de las plantas de proceso, turbogeneradores, tanques, calderas, torres de enfriamiento, racks, drenajes, circuitos y tableros eléctricos, calentadores, red contra incendio, equipo dinámico, sistema de amina, tratamientos y conversiones, de la refinería de Salamanca.
En tanto, en Tula los trabajos fueron para incrementar la producción de combustibles y eliminar la producción de combustóleo amargo, transformar los residuos de vacío pesados obtenidos de las unidades de destilación al alto vacío en productos con mayor valor comercial.
Lozoya está actualmente bajo proceso debido a que presuntamente recibió sobornos de la empresa matriz de Odebrecht y de Altos Hornos de México, la primera bajo la expectativa de verse beneficiada en la obtención de contratos y la segunda por la venta a sobreprecio de la planta chatarra de Agro Nitrogenados.