Valeria Durán/ ESPECIAL MCCI
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El Gobierno de Tamaulipas desvió al menos 39 millones de pesos de tres fondos federales de educación y salud a una empresa fantasma que emitió facturas por supuesta publicidad oficial que nunca se concretó.
Los recursos empezaron a transferirse en 2017 a Grupo Publicitario Adar, una empresa inexistente que en sus facturas registra como domicilio fiscal una humilde casa ubicada en las orillas de Temixco, Morelos.
De acuerdo con una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) al menos 26 millones de pesos se justificaron en el papel con supuesta publicidad institucional en kioscos, espectaculares y en autobuses de CDMX, San Luis Potosí y Monterrey, así como en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).
El resto del dinero fue desviado bajo el falso concepto de renta de equipos de sonido, muebles, tarimas y carpas, pero ninguno de esos servicios pagados fue realizado, según lo confirmó una auditoría del Servicio de Administración Tributaria (SAT), que en 2019 incluyó a Grupo Publicitario Adar en su listado definitivo de simuladoras de operaciones o empresas “fantasma”.
Este desvío es diferente a los de anteriores acusaciones que han formulado la Fiscalía General de la República (FGR) y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) contra el Gobernador de Tamaulipas Francisco Javier García Cabeza de Vaca.
En febrero, la Fiscalía solicitó el desafuero del Mandatario panista por la posible comisión de delitos de delincuencia organizada, defraudación fiscal equiparada y lavado de dinero. Algunos de esos cargos derivaron de la acusación formulada en agosto del año pasado por Emilio Lozoya, quien denunció que García Cabeza de Vaca fue parte de un grupo de legisladores que en 2013 recibieron millonarias cantidades aportadas por Odebrecht para votar a favor de la reforma energética de Enrique Peña Nieto.
Hasta ahora Cabeza de Vaca suma cinco denuncias por ese y otros delitos.