Abel Barajas
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- En la denuncia penal que presentó el pasado 11 de agosto ante la Fiscalía General de la República, Emilio Lozoya Austin acusó a 16 políticos y ex altos funcionarios, entre ellos los ex presidentes de la República Enrique Peña, Felipe Calderón y Carlos Salinas de participar en distintos hechos de corrupción y tráfico de influencias y de haber causado un daño al patrimonio nacional por sus ilícitos.
También salpicó a Ricardo Anaya y José Antonio Meade, dos ex candidatos presidenciales que contendieron en 2018 contra Andrés Manuel López Obrador.
Señaló además a Peña y su Secretario de Hacienda, Luis Videgaray como cabezas de las operaciones de corrupción.
“Entre Peña Nieto y Videgaray existió un acuerdo para implementar un aparato organizado de poder que-desde las más altas esferas del régimen-instrumentó lo necesario, para obtener beneficios que afectan la soberanía de México, sometiéndola a personas y grupos, nacionales y extranjeros”, dijo en la declaración difundida de manera subrepticia en redes sociales.
La FGR se deslindó de la filtración del documento.
El ex director de Pemex fincó sus principales alegatos en millonarios sobornos provenientes de Odebrecht y su filial Braskem y que fueron entregados a distintos funcionarios de los dos sexenios anteriores.
“Para el 2013 Odebrecht ya tenía al Presidente (Peña) de su lado. En el 2013 la relación entre Odebrecht y el Estado mexicano no era una relación de contratos, sino de poder. Odebrecht sabía de su influencia y sometimiento, por lo que no la iba a perder -ni la quería perder-, ya que participaba de manera activa en la política energética del país”, denunció.
Entre 2012 y 2014, Lozoya asegura que los brasileños le hicieron por lo menos tres entregas importantes de dinero, por sumas de 3 millones 150 mil dólares, 5 millones 951 mil dólares y 84 millones de pesos.

La primera entrega sirvió para pagar 1.6 millones de dólares a los consultores electorales de la campaña presidencial de 2012 y el resto para sobornar, por órdenes de Peña y Videgaray, a legisladores panistas para que votaran en favor de las reformas estructurales.
Aunque dice que eso terminó en una “extorsión de los panistas” para obtener más dinero y posiciones de poder.
Según su denuncia, el dinero fue entregado a Ricardo Anaya y su secretario particular, Osiris Hernández; también a los ex senadores Ernesto Cordero, Jorge Luis Lavalle, Salvador Vega, Francisco Domínguez y Francisco García Cabeza de Vaca, estos dos últimos son actualmente Gobernadores de Querétaro y Tamaulipas, respectivamente.
Afirma que que el ex Secretario de Energía con Felipe Calderón, José Antonio Meade, y José Antonio González Anaya, ex director de Pemex, también recibieron sobornos.
Al ex presidente Calderón lo señala de concederle a Braskem condiciones inexplicables para que instalara la planta de Etileno XXI en Veracruz, que ocasionaron millonarias pérdidas al patrimonio de la nación.
Ayer Calderón, Ricardo Anaya y José Antonio Meade, por separado desmintieron a Lozoya y acusaron al gobierno federal de realizar un manejo ilegal y mediático del caso.
“Es un instrumento de venganza y persecución política”, dijo Calderón.
“Voy a demandar por daño moral a Emilio Lozoya….tengo la certeza de que no existe sustento alguno en la mentira infame”, señaló Anaya.