Martín Aquino
Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jalisco.- Despertaron al escuchar un estruendo y en unos instantes lo perdieron todo.
El poblado La Canacinta, en la delegación Ajijic en Chapala, fue golpeado ayer por un deslave originado por la lluvia en la zona serrana, que descendió por el cauce de un arroyo hacia el Lago de Chapala afectando al menos 90 viviendas, algunas con pérdida total.
«Nada más escuché unos sonidos de las bardas y completamente se vino abajo todo, pero pues bendito sea Dios que estamos vivos», contó Francisco Javier Sánchez, cuya vivienda colapsó tras ser golpeada por el deslave, alrededor de las 7:00 horas. «Estaba acostado y ya nada más escuché el tronido de las bardas, y completamente salí nadando; sí estuvo cruel, se inundó completamente todo».
La casa de María Huerta también tuvo daños, pues tras el deslave los muebles de su hogar comenzaron a flotar, mientras las paredes se rompían.
«No podíamos abrir puertas, no podíamos salir, no podíamos movernos, tuvimos que destapar una puerta arriba para poder salir», narró.
Los afectados culparon del desastre al Fraccionamiento Los Alebrijes, que se construyó hace dos años en la parte alta, pues afirmaron que invadió un arroyo que atraviesa el poblado, limitando que el agua corriera por su cauce natural.
El Alcalde de Chapala, Alejandro Aguirre, informó que la carretera que conecta con Jocotepec tuvo que ser cerrada y 10 personas fueron enviadas a dos albergues. Prometió una investigación sobre el desarrollo, pues recién asumió el 1 de octubre.
El cierre de la vía provocó que la jornada de vacunación contra Covid-19, la primera dosis para jóvenes de 18 a 29 años, fuera suspendida.
Víctor Hugo Roldán, director de Protección Civil del Estado, contabilizó 90 viviendas afectadas, aunque, el Municipio de Chapala les reportó 200.
En tanto que en Tlaquepaque, se volvió a desbordar la Presa de Las Pintas, afectando más de 400 viviendas en las colonias Ojo de Agua y Juan de la Barrera. Los daños se extendieron en 16 calles.
Con datos de Fernanda Carapia