Lorena Corpus
Agencia Reforma

MONTERREY, N. L.- A los 95 años, a Ignacio López Tarso le ha tocado despedir con dolor y a distancia a buenos amigos del medio artístico que se adelantaron en el camino.
Hace unos días, el 28 de agosto, despertó con la triste e inesperada noticia del deceso de Manuel “El Loco” Valdés, a causa de cáncer.
El actor tenía planes de reponer la obra Aeroplanos junto a su gran amigo, con quien habló hace tres semanas.
“Estábamos haciendo una obra de teatro durante mucho tiempo que paramos cuando él se enfermó; y volvíamos ahora, ya habíamos hablado. Él estaba muy entusiasmado por volver, pero pues ya vio el desenlace. ¡Terrible!”, expresó López Tarso.
“Yo lo conocía desde hace muchos años, 30 o 40 años”.
Con una memoria envidiable, contó que la última vez que habló con Manuel, fue hace semanas, y tocaron el tema de trabajar juntos en el escenario una vez más.
“Él quería volver y yo también. Queríamos reponer la obra en el teatro, pero bien, con el 30 por ciento no se podía.
“Desgraciadamente, mi amigo se murió mucho antes de lo que todos esperábamos, cuando él estaba en recuperación y, de pronto, una recaída muy fuerte, seguramente, y yo no pude hablar con su nieto Iván, pero ya no era necesario”.
“El Loco” le decía “Nashito” a su buen amigo Ignacio López Tarso. Él se refería al comediante como su amigo Manuel.
“Ya no me pude despedir, ya no”, dijo.
“Se acaba de morir Cecilia Romo, que también fue compañera en el teatro… Así suceden”.
El actor tiene una serie de proyectos para teatro vía streaming; presentó con éxito Leonardo y La Máquina de Volar en la que dio vida a Leonardo da Vinci. El sábado 5 de septiembre habrá una retransmisión de la misma obra con la sala virtual Boletópolis.
“Vamos a hacer una adaptación de El Quijote de la Mancha y en noviembre otra de Macario, El Ahijado de la Muerte, con una voz más, una voz de mujer, de Gabriela Pérez Negrete, directora de la escuela de teatro donde yo estudié y es muy buena actriz”, indicó el actor.