La Comisión Reguladora de Energía (CRE), durante la presente semana, publicó el acuerdo mediante el cual se aprueba el “Programa Regulatorio 2020” y se perfilan cambios regulatorios en su Unidad de Electricidad.

En la presente entrega, se describen los Acuerdos de mayor relevancia. Cabe destacar que para que dichos cambios regulatorios puedan proceder, y según la Ley General de Mejora Regulatoria (LGMR), en todos los casos, se debe de consultar a los participantes afectados por las nuevas regulaciones y permitir el diálogo basado en elementos técnicos donde se entienda y expongan los costos y beneficios que implicarían los acuerdos a la sociedad.

El reciente cambio en la dirección de la CONAMER perfila una nula transparencia en los procesos de participación de la Sociedad Civil en temas que competen a sus derechos y obligaciones, lo que atentaría directamente contra la libertad de opinar y participar de los mexicanos afectados.

El primer acuerdo que preocupa es la modificación a las Disposiciones Administrativas de Carácter General (DACG) para los modelos de contratos de contraprestación y las especificaciones técnicas aplicables a la Centrales Limpias y Generación Limpia Distribuida (menos de .5 MW).

Aquí se definen las tres posibles contraprestaciones que puede tener una Central Limpia (Generador Exento), pero a detalle explica el ¿Cómo? debe pagar la Comisión Federal de Electricidad (CFE) por la energía que generan las residencias y PYMES a través de paneles solares (818 MW instalados en Generación Distribuida a abril 2020, con datos de ASOLMEX).

Cabe recalcar que, en 2017, la CFE se amparó contra los modelos de contraprestación y la CRE, como la sociedad civil organizada lograron que la CFE desistiera.

Lo que reclamaban era que sale más caro suministrar cuando tienen un sistema fotovoltaico, ya que, con sus esquemas tarifarios, la CFE le entregan la totalidad de la energía lo que el usuario consume durante un mes en horarios diurnos, a su vez debe entregar la electricidad las 24/7, en su mayoría en horas punta (las de mayor demanda).

En sus operaciones de mercado la CFE debe de vender la energía en el mercado cuando los Precios Marginales Locales (PML) son menores a los de las horas cuando compra energía para entregarla a los usuarios finales. Esto genera costos sobre todo en el área residencial, donde CFE no cobra distribución y transmisión por la energía que se retira de la Red.

De existir modificaciones a los esquemas actuales de contraprestación de la CFE desincentivaría las inversiones de particulares para ser autosustentables en sus consumos de energía eléctrica y con el medio ambiente.

Y de existir algún costo, justo es ahí donde vale la pena que el gobierno incentive, solo con el simple hecho de ver cada día las afectaciones exponenciales del cambio climático.

Urgen acciones en el sentido de permitir libremente a la sociedad y a las unidades económicas, ser parte de los esfuerzos por darle un giro a la forma en la que los procesos productivos dañan al planeta.

Migrar a una economía circular a través de la libertad de emprender, la libertad de innovar y la libertad de exigir acciones que trasciendan en el bienestar de las generaciones futuras.

Otro acuerdo que preocupa, debido a las acciones en el sector energético de la actual administración federal, son las actualizaciones al “Manual de Interconexión para Centrales Eléctricas y Conexión de Centros de Carga”, las modificaciones al modelo de contrato de interconexión y a las DACG sobre la solicitud de permisos de generación.

Una modificación que haría más eficiente el proceso de desarrollo de Centrales Eléctricas mayores a 1 MW sería, por ejemplo, el de incorporar los Estudios Indicativos en el proceso de solicitud del permiso con la CRE, para evitar que existan miles de permisos que son otorgados sin considerar las posibilidades de interconexión lo que dificulta la planeación del Sistema Eléctrico Nacional (SEN). Sería óptimo que entregaran los permisos con altas posibilidades de incorporase a la red y firmar su contrato de interconexión.

Si los cambios van en ese sentido, sería lo correcto, sin embargo, preocupa y resta certeza jurídica al sector eléctrico, debido a las políticas energéticas que van en sentido contrario a las nuevas inversiones.

Preocupa ya que, con las actuales barreras de entrada para migrar Usuarios Calificados, justo con la burocracia de los contratos de conexión por parte de la CFE, se están experimentando mayores costos de transacción por parte de los competidores privados para que puedan iniciar el suministro calificado con sus clientes.

Esto se resumiría en que vas con tu competidor a decirle que deje de venderle a su cliente y haga todo lo posible para que tu puedas hacerlo cuanto antes.

Otro acuerdo programado para su publicación es el que pretende modificar la estricta separación contable, operativa y funcional de los participantes de la industria eléctrica.

La Ley de la Industria Eléctrica (LIE), en este sentido es muy clara, ningún participante puede generar, suministrar, comercializar, distribuir, transmitir, construir y/o ser proveedor de materiales eléctricos a través de la misma empresa. Pero, si es posible si son distintas entidades económicas con un mismo dueño (holding). Por eso nace CFE Corporativo.

Estaría excelente que los cambios fueran en el sentido de mayor rigor en el cumplimiento por parte de CFE, pero existen muy pocas probabilidades de que eso suceda.

Esto es todo un tema ya que los participantes de mercado experimentan demasiadas arbitrariedades y parcialidades por parte de quienes deberían de prestar un servicio indiscriminado, ya que todos pasan a través de las Redes Generales de Distribución (RGD) y las Redes Nacionales de Transmisión (RNT).

Y en ese sentido podrían ir también las modificaciones a los acuerdos del Código de Red, que es esencialmente la “Biblia” de la CRE para lograr sosteniblemente en el tiempo, la confiabilidad del SEN. Aquí se detallan los parámetros técnicos que deben de cumplir los Centros de Carga (consumidores) y las Centrales Eléctricas. A partir del 8 de abril del 2019, entró en vigor la obligación.

Otro acuerdo que se prevé en el programa 2020, es el de las modificaciones y actualizaciones a los permisos de generación. Y esto se debe de mencionar con claridad, algunos grandes consorcios internacionales han realizado una cantidad impresionante de transferencias de propiedad de las Centrales Eléctricas, con mucha opacidad, sin dar aviso para las debidas diligencias a la CRE y al CENACE. Un cambio en esa dirección sería bienvenido.

Otro acuerdo es para publicar el tan comentado Manual de Servicios Conexos, que se tenía diferida su divulgación y aplicación. Hay que recordar que estas son las reservas del sistema eléctrico y de acuerdo a las “Bases del Mercado Eléctrico” (BME) quedaban pendiente por estructurase para la Segunda Etapa del MEM.

Aquí preocupa que se quiera poner un costo excesivo a las Centrales Eléctricas Limpias que no aportan reservas al SEN.

En todos los mercados internacionales han existido problemáticas y distintas soluciones para no desechar las Centrales que son consideradas peligrosas y/o ineficientes pero que son necesarias para la confiabilidad del Sistema Eléctrico.

Por ejemplo, en España le llamaron “Costos de Transición a la Competencia” (CTC’s) y son una compensación para las Centrales Eléctricas con permiso privado previo a la entrada del mercado eléctrico donde se les garantizó un ingreso contra los precios de mercado (“strike price”).

Si el precio fue mayor, no se compensa al generador, si fue menor se compensa para que no pierdan y sigan en operación.

El problema con esta solución fue que estuvo plagada de dudas sobre corrupción ya que estaban planeado por 10 años y antes de tiempo hubo una sobrecompensación, la cual pudo haber sido devuelta por los privados y no sucedió así. Siguen existiendo reclamos por esos subsidios a generadores privados en España, ya que los costos fueron absorbidos por los usuarios finales, como siempre.

Además, generó distorsiones de mercado e incentivos perversos para mantener los precios bajos y desincentivar la entrada de nuevos competidores ¿Les suena?

Un esquema similar es lo que se pretende mediante los Servicios Conexos y de ver de que forma las Centrales Eléctricas de CFE cobran sus ineficiencias en el mercado. Y en esta ocasión, la novia que más le gusta a CFE para pagarle son los generadores limpios (solares y eólicos) privados.

Matan dos pájaros de un tiro, Incrementan los ingresos por sus ineficiencias (en vez de invertir en nuevas tecnologías) y desincentivan la creación de nuevos competidores en el MEM.

Otro tema que debería de implementarse en la regulación es el Manual de Certificados de Energías Limpias y que se lleve a cabo el primer mercado. Aquí se vería realmente si el Gobierno Federal y la SENER tienen interés o no en las energías limpias.

Mediante las modificaciones a las DAGC, la CRE tiene la oportunidad histórica para democratizar el acceso al mercado eléctrico mediante la compraventa de CEL’s, de dar un gran paso en favor del medio ambiente que se heredará a las generaciones futuras.

Los distintos acuerdos que programó publicar la CRE durante este último semestre del 2020, deben de ir en favor de las inversiones, de la certeza jurídica, la libertad de emprender y respetando siempre los derechos y obligaciones adquiridos.

Las acciones de la actual administración federal siempre deben de ser en el beneficio de la mayoría fundamentado en más y mejores oportunidades de un trabajo digno para que más personas puedan desarrollarse plenamente en sociedad, apostando en el talento y capacidad de innovación de los mexicanos. Ir en sentido contrario mermaría aún más la confianza del sector empresarial, agravaría la situación económica y el arriesgaría el ingreso de las familias.

#PorMásyMejoresEmpresas

Carlos Aurelio Hernández González
Presidente de la Comisión de Energía de COPARMEX Metropolitano del Estado de México
Vicepresidente de Energía Renovables de la Comisión Nacional de Energía COPARMEX
Twitter: @cauhdez