La octava corrida del Serial Taurino de la Feria Nacional de San Marcos 2022 dejó más que desesperados a los asistentes, que una y otra vez vieron cómo los detalles o los toros de Xajay no les daban opciones a los matadores, que, por más que intentaron, estuvieron fallones con el acero hasta el punto de levantar los pitidos del respetable.
El primero en salir al ruedo fue Paco Ureña, quien, con su personalidad, temple, elegancia y buen toreo, le sacó juego a un toro que no tenía grandes embestidas, al momento de matar mostró la precisión de un cirujano para salir al tercio en lo que fue un momento destacado de la corrida. Tras esto, vinieron un par de momentos muy exasperantes cuando Arturo Saldívar tuvo un toro que no se podía ni mantener en pie; después, al momento de matar, tuvo que hacerlo hasta en tres ocasiones, yéndose de banda en dos ocasiones y, cuanto pidió tocar pelo, le dio hasta tres o cuatro estocadas al animal para que mordiera el polvo. Misma situación vivió Juan Pedro Llaguno, que prendió a la afición tomando las banderillas para luego perder el capote hasta en cuatro ocasiones, lo que provocó su desesperación; se fue igual que Saldívar, con varios intentos de matar.
Para el cuarto toro de la noche, Ureña volvió a mostrar su calidad y, con varios momentos lúcidos de su actuación, levantó los primeros olés fuertes de las gradas, junto a las primeras palmas fuertes. Nuevamente, en el primer viaje, mató a su toro y, aunque las gradas tuvieron pitidos y pañuelos blancos, el juez no otorgó la oreja, Ureña se fue con una vuelta al ruedo, junto con palmas
La emoción en la Monumental continuó gracias a un buen inicio de Saldívar, que, con la espina clavada de su primero, entregó una buena faena que prendió a las gradas, sobre todo al querer consentir al torero de casa. Lamentablemente, el acero fue el peor enemigo del aguascalentense, que falló en su primera oportunidad, conformándose con algunas palmas de la afición. Por último, Llaguno selló su mala suerte de la noche con un toro que fue tan malo que fue pitado, cerrando con una faena voluntariosa, pero sin nada que cerrar, completando una corrida sin trofeos que dejó sensaciones agridulces en la afición, que ahora se relame los bigotes para presenciar esta noche el mano a mano entre Joselito y Talavante.

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