Primera parte

Con estabilidad económica baja, poca innovación de sus sectores productivos, marcada desigualdad salarial y escasa responsabilidad social de sus empresas, la Competitividad Urbana de Aguascalientes se considera “del montón”, entre las 17 ciudades de más de un millón de habitantes evaluadas por el Instituto Mexicano de Competitividad, entre las que se ubicó en el 7° lugar.

De acuerdo con el informe de resultados del análisis practicado en 42 zonas metropolitanas del país y 24 zonas urbanas relevantes, la ciudad de Aguascalientes tiene graves desafíos por atender en al menos el 50% de los 10 rubros evaluados, para elevar su competitividad a niveles que hace algunos años gozó.

En la variable “Economía Estable”, la capital del estado es de las más bajas y aparece en el lugar 13° -de 17-, por los niveles de crecimiento del Producto Interno Bruto estatal, así como del crédito que se otorga a las empresas.

Aguascalientes tampoco destaca positivamente en “Aprovechamiento de las Relaciones Internacionales” al situarse en el onceavo lugar de la lista con uno de los índices más bajos en el área de Inversión Extranjera Directa Neta y a media tabla en oferta hotelera de 4 y 5 estrellas.

También se ubica debajo de la media de las 17 ciudades evaluadas en la variable “Mercado de Factores Eficientes”, donde la desigualdad salarial resalta como factor de baja competitividad, lo mismo que por sus jornadas laborales largas y en demandas por conflictos laborales.

En la variable “Innovación de los Factores Económicos”, esta capital igualmente tiene áreas de oportunidad pues el crecimiento anual de la productividad de los factores económicos no repunta, como tampoco crece la cantidad de grandes empresas y de posgrados de calidad, por lo que su posición se mantiene en el lugar 11.

Respecto al rubro “Gobiernos Eficientes y Eficaces”, esta ciudad-estado tiene asignaturas pendientes, pues el décimo lugar que ocupa en la evaluación subraya baja competitividad derivada del crecimiento de la mancha urbana.

En ingresos propios, nuevas viviendas verticales e intraurbanas apenas logra competitividad media baja y la libra, con nivel medio alto, en el rubro agua surtida por pipas.

Una ciudad competitiva es la que maximiza la productividad y el bienestar de sus habitantes, y el ICU evalúa las capacidades estructurales de las ciudades y no sólo las coyunturales, que permiten alcanzar esos objetivos.”

Instituto Mexicano de Competitividad